azucar blanca1

diciembre 1, 2014 4:52 pm

Un profesor del Colegio Comercial 13, de la localidad de Villa Ballester, en el conurbano bonaerense, tuvo que ser internado en terapia intensiva luego de que, según denunció, una alumna le agregara veneno para cucarachas en el agua mineral que se disponía a beber.

El docente, Miguel Ángel Porro, de 67 años, profesor de “Construcción de la Ciudadanía”, aseguró que se encuentra “emocionalmente mal”, luego de recuperarse en un centro de salud, y agregó que piensa retirarse de la docencia.

Según él mismo relató, todo ocurrió en la última hora del turno tarde del viernes. Recordó que salió un momento del aula, momento en el cual el contenido de una botella de agua mineral que él mismo había traído al colegio pudo haber sido adulterado, y luego, al terminar la clase, tomó un trago de esa agua, con el fin de ingerir una pastilla para la diabetes.

En ese momento, una alumna lo alertó de que no tomara de la botella porque una compañera, que fue identificada, le había agregado veneno para cucarachas, y se había burlado de esa acción.

Luego de recibir el mismo dato por parte de otros alumnos, el docente se dirigió a la dirección del colegio para alertar sobre lo ocurrido. Estos directivos llamaron inmediatamente a un servicio médico de emergencias. También se comunicaron con la alumna para certificar qué clase de sustancia había vertido en la botella de agua del docente, pero ésta negó en todo momento haber realizado esa acción.

El docente, quien notó que el agua de la botella estaba mezclada con una sustancia blanquecina, comenzó a sentir que se le hinchaba la boca, además de experimentar molestias en la garganta, antes de ser derivado a un hospital de la zona, donde se le suministró suero y fue llevado a la sala de terapia intensiva, donde estuvo internado varias horas.

“Clínicamente estoy muy bien, porque me atendieron perfectamente, pero emocionalmente estoy muy mal”, dijo el docente, que admitió que ya tenía una relación difícil con la alumna acusada y con el curso en general, donde colocó aplazos en 14 de los 22 alumnos que tiene.

Según el profesor, la chica es “conflictuada, siempre quiere llamar la atención, y no quiere asistir al colegio, porque ella quería ir a otro con otros compañeros, pero fue llevada al número 13 por su madre”.

“Yo siempre le puse límites, porque era una alumna que no estudiaba y no quería estar en el colegio”, expresó al respecto, mientras aseguró que se trata de una chica que “tiene una conducta que no se condice con su edad”.

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