Pobreza

junio 12, 2015 5:42 pm

La semana culmina con un muestrario hacia la ciudadanía, que le dice hasta donde se le “puede tomar el pelo” y hasta donde se la somete a caprichosas interpretaciones de las posiciones políticas-doctrinarias de algunas entidades políticas. Sin importar esto último que puede lesionar el sentido común del vivir de los argentinos en general y de los mendocinos en particular.

Ponderar ante la Organización de las Naciones unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) que la argentina tiene apenas un 5% de pobreza es un inmerecido cachetazo político a la ciudadanía de nuestro país, en especial a los millones que sufren pobreza e indigencia. Algo que pareciera ser, poco y nada importa a la presidenta de la Nación Cristina Fernández de Kirchner quien lanzó el porcentaje ante los azorados rostros de dirigentes de todo el planeta reunidos en dicha cumbre. Mucho menos a su jefe de gabinete de ministros Aníbal Fernández, que abonó los dichos de la primera mandataria expresando que “la pobreza en Alemania es más profunda, porque tiene más pobres que Argentina”.

Evidentemente después de escuchar todo esto, la gente tiene más que claro que ambos (presidenta y su ministro) no han mentido, ni difamado, mucho menos inventado NADA, absolutamente NADA. Solo han expuesto lo que piensan, ven y hacen sobre un delicado tema que duele en el sentir y vivir de todo un país. De cómo han actuado y por consiguiente ocultado la pobreza, quienes la sufren; y esas esas soluciones para morigerarla primero, terminarla después.

Este tema ya lo habíamos expuesto en nuestras columnas anteriores. Colocábamos entonces informes responsables, como los de la Universidad Católica Argentina que miden permanentemente la pobreza del pueblo argentino. Y allí analizábamos lo poco que expresaba el INDEC, mientras que la UCA en el pasado mes de abril sostenía que la pobreza ya afectaba al 27, 5% de la población argentina y que según el relevamiento privado, una familia tipo necesitaba más de $4.000 por mes para no ser pobre. Más del doble de lo que se estimaba por la Canasta Básica Total del Indec. Tras esos datos se podía comprobar que había más de 10 millones de pobres en todo el territorio de nuestro país.

Hoy, la cuestión, como era de esperar es más grave ya que “una familia tipo necesita unos $6.442 por mes para poder adquirir la Canasta Básica Total, que define el umbral de pobreza, contra $2.883 que informó por última vez el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos.  En tanto, la indigencia que afectó al 5,5% de la población durante el cuarto trimestre del año pasado, que es la porción de la población que no pudo reunir ingresos suficientes para poder proveerse de los mínimos alimentos para poder cubrir sus necesidades proteicas y calóricas. Los últimos datos de la UCA que coinciden con otros organismos privados dicen que: “para no caer en la indigencia, el grupo familiar –un matrimonio de 35 y 31 años, con niños de 5 y 8 años– necesita $2.982 mensuales, unos 741 pesos por adulto. En cambio, para el Indec sólo se necesitan $1.598 en la familia y $355 por adulto.

La pobreza y sus consecuencias preocupa a quienes se ocupan con solidaridad y responsabilidad sobre nuestros pobres. Por eso, me parece oportuno reflejar el pensamiento de un hombre como el médico Abel Albino, quien hace poco al Diario Inédito.com le decía que “si la pobreza se hubiera reducido drásticamente por qué no dan los índices entonces que sacaron, ¿por qué los ocultan?”, cuestionaba el titular de CONIN.  Inmediatamente Abel Albino con la experiencia de atender entre 4500 y 5000 niños con problemas de desnutrición por año en  59 centros de atención en todo el país, decía que: “para nosotros la pobreza no se puede desconocer. Por eso creo, sobre la ausencia de índices oficiales, que lo que corresponde es blanquear siempre las situaciones, tiene que explicarse, sin diagnóstico no puede establecerse jamás un tratamiento”, sentenciaba.

Más adelante en la nota periodística agregaba que: “todos queremos lo mejor para el país, el fracaso del Gobierno sería el fracaso de todos. No podemos permitirnos ya más fracasos. Hay que hacer un seleccionado nacional de inteligencia para manejar la economía y la educación. Esto no es el coto de caza de un grupo ni un feudo de nadie, esto es una república y tenemos que manejarnos así”, declaraba Abel Albino.

Los caprichos políticos también son una burla

De la desconocida pobreza del país a las cuestiones institucionales mendocinas pasamos sin escala. Porque en la semana que culmina el Frente de Izquierda de Los trabajadores (FIT) mostró una nueva actitud sospechosa, cuanto más poco clara. La elección estratégica de un nuevo integrante de la Suprema Corte de Justicia de la provincia tuvo como protagonista clave a la senadora Noelia Barbeito. La también candidata a la gobernación por la izquierda provincial no concurrió a la sesión secreta de la cámara alta del parlamento de Mendoza y si bien “el argumento” de la coalición política que representa es “no ser cómplice de una votación de espalda al pueblo (¿?)” su ausencia permitió que el oficialismo por “un voto” colocara al cuestionado abogado Julio Gómez como flamante ministro del poder judicial.

Tanto el argumento para no concurrir a la sesión, como las posturas que la izquierda con representación parlamentaria ha tenido en los últimos tiempos cuestionamientos por parte de algunos sectores de la comunidad mendocina. Sectores que en su momento depositaron su voto en el FIT y que hoy le están reclamando una visión más amplia sobre los intereses generalizados de la gente, más allá de los intereses doctrinarios. En una palabra: “ser consecuentes con el sentido común de muchos ciudadanos y tener cintura para ello, sin arriar ninguna bandera, ni renunciar a aquellas convicciones por los que la izquierda recibió un voto de confianza del exigente y pensante electorado mendocino”.  Electorado que se constituye en la representación de miles de mujeres y hombres cansados de las caprichosas interpretaciones que hace y dice la dirigencia política sobre los problemas de la gente, sobre los intereses de la gente y sobre el vivir de la gente.

Daniel Gallardo- Periodista y Productor de Radio Estudio Cooperativa 91.7 y Diario El Ciudadano

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