cristina kicillof

julio 31, 2014 8:59 am

La Argentina volvió a entrar hoy en zona de turbulencia al no poder avanzar en la negociación con los fondos buitre, y los mercados la declararon en “default selectivo”. La escasa luz de esperanza que quedaba por las gestiones encaradas por los bancos privados que comprarían los bonos en manos de fondos especulativos también quedó en la nada. Así, el país está a punto de caer en lo que puede considerarse su quinto default de la historia.
A medida que hablaba Kicillof, los bonos de YPF que cotizan fuera de hora en el mercado norteamericano caían con fuerza, en un clima de escepticismo luego de que el martes habían surgido esperanzas de un acuerdo, a partir de una iniciativa formulada por los bancos privados de ADEBA, que también quedó en la nada, al menos por ahora. Tras seis horas de tensas negociaciones cara a cara con los representantes de los fondos buitre, Kicillof los acusó de pretender algo que la Argentina no puede otorgarles. También les reprochó no haber aceptado pedir una medida cautelar, cuando el juez Griesa les habilitó esa opción, para luego cerrar una negociación con el país.
En su conferencia de prensa en una sala que quedó chica en el consulado argentino en Nueva York, Kicillof incluso se explayó duro contra el “capitalismo financiero internacional”, como cuando estaba al frente de sus clases en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. Los fondos buitre no le dejaron salida a la Argentina, que si aceptaba mejorarles la oferta se arriesgaba a recibir una aluvión de demandas por cifras multimillonarias. La pregunta es hasta dónde impactará este default, aunque sea hasta fin de año, sobre una Argentina en recesión, con problemas de parates en sectores clave, despidos y dificultades para hacerse
de divisas.
Kicillof minimizó que este traspié pueda complicar más la situación del país, repitiendo el argumento de la Presidenta de que ya los mercados no le prestaban a la Nación. La posibilidad de acuerdo motorizado por bancos argentinos había cambiado el clima de negocios, y empresarios y cámaras se habían adelantado con mensajes optimistas. Las palabras del ministro enterraron cualquier brote de optimismo, como si los argentinos estuviesen condenados a no poder disfrutar siquiera de ilusiones durante más de 24 horas./ Noticias Argentinas

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