Aumentos

mayo 10, 2016 6:00 pm

Hogares y comercios de Mendoza recibieron, la semana pasada, la primera boleta de Ecogas con el aumento anunciado hace poco más de un mes por el ministro de Energía de la Nación, Juan José Aranguren.

De esta forma, ya empezaron a facturarse los nuevos valores tanto para el cargo fijo como el variable ($ por m3) y este fenómeno de subas –como no podía ser de otra forma– tuvo su correlato en el precio final de varios productos, en su mayoría comestibles incluidos en la canasta básica.

Costos fuera de control

Para la categoría residencial promedio, el valor unitario trepó de $ 0,35 a $ 2,50, o sea, un 600% más, aunque en otros segmentos, como el comercial, el precio supera los $4, lo que representa un incremento mayor al 700%.

“Nosotros entendemos que el gas se pagaba barato, pero no podemos ahorrar y por ende ahora no tenemos posibilidad de controlar la tarifa bajo este clima de crisis energética. O sea, sí o sí tenemos que hacer uso del servicio para poder producir, vender y mantener el personal. Pero si yo, que tengo una pyme, pagué $400 de gas el bimestre pasado y ahora $2.700, los costos de producción se me fueron de las manos y si quiero seguir viviendo de esto, tengo que aumentar”, comentó a El Ciudadano Mario Pasíes, un pequeño empresario panadero de Dorrego.

La situación de las panaderías es una de las más preocupantes por varios factores. En primer lugar, venden un producto de primera necesidad que para su elaboración necesita tanto del gas como de la harina.

En segundo lugar, la harina aumentó 20% sólo durante el mes de mayo, según confirmó a este medio Carlos Campos, de la Asociación de Panaderos de Mendoza, quien no descarta un nuevo aumento “oficial” antes de que termine el mes.

“Por el momento no vamos a anunciar un aumento, pero creo que antes de fin de mes lo vamos a hacer. La situación es muy complicada. Aumentó el gas, la harina, la electricidad y también los repuestos y mano de obra para el mantenimiento de maquinarias. De todas maneras, el comerciante que hoy no puede mantener su negocio y sus empleados, está en todo su derecho de aumentar, más allá de lo que nosotros sugerimos o no”, señaló el empresario.

Encerrados en un laberinto

Lo cierto es que los comercios ya están aumentando para no cerrar sus puertas, aunque esta salida de escape no se aplica en todos los casos.

Por ejemplo, la panadería La Mendocina, de Villa Hipódromo, cerró sus puertas después de 15 años de actividad, aún cuando había modificado sus precios sin abusar.

“Probamos con dos empleados menos, pero no pudimos seguir. La boleta del gas fue la gota que rebalsó el vaso. Imaginate que nosotros usamos el gas todo el tiempo. Ahora estamos viendo si abrimos vendiendo otras cosas”, explicó Rosa Migueles, ex propietaria de la panadería hoy cerrada.

Los precios actuales sugeridos por la Asociación de Panaderos de Mendoza son: $30 el kilogramo de mignón, $42 la docena de facturas y $36 la docena de tortitas. Pero desde la semana pasada, cuando empezó a aumentar la harina y llegó la primera boleta de gas sin subsidio, algunos vendedores del producto de primera necesidad no tuvieron otra alternativa que remarcar en unos pesos para poder hacerle frente a los gastos y no tener que despedir gente.

Los rotiseros, pizzeros, restoranes, carritos y vendedores de comidas rápidas están atravesando la misma situación y también aumentaron los precios de sus productos.

Por Orlando Tirapu – Diario El Ciudadano online

Dejá tu opinión

comentarios