boca2

julio 14, 2016 9:00 pm

En la húmeda y fría Bombonera, Boca recibió a Independiente del Valle con la obligación de revertir la derrota sufrida en Ecuador y garantizar su boleto a la final de la Copa Libertadores. El emotivo recibimiento de los hinchas, amparados ante la atenta mirada de Diego Maradona, aportó el calor en el encuentro desarrollado en Buenos Aires.

La debilidad de la visita era tan notoria que el Xeneize sólo tardó 4 minutos en abrir el marcador. Un centro de Frank Fabra a las espaldas de los inocentes centrales le permitió a Cristian Pavón festejar el 1 a 0. El milagro que había protagonizado el equipo de Pablo Repetto en el Monumental se diluía ante el poderoso de América.

Sin embargo, el exceso de confianza le jugó una mala pasada al conjunto de Guillermo Barros Schelotto. Luego de desperdiciar dos claras oportunidades para extender la diferencia, los comandados por el uruguayo enmudecieron al Alberto J Armando con una pelota parada. El tiro de esquina ejecutado por Junior Sornoza expuso las limitaciones de Juan Manuel Insaurralde para que Luis Caicedo dé el golpe en la Argentina. La perfecta resolución del defensor desacomodó al Cata Díaz, quien al lado de Agustín Orion, solo atinó a observar cómo se inflaba la red.

La desesperación fue creciendo a medida que pasó el tiempo. Antes de que se vayan al descanso, la individualidad de Carlos Tevez y la perseverancia de Leonardo Jara exigieron a Librado Azcona, quien a pesar de sus dificultades logró despejar los intentos boquenses.

El amanecer del complemento fue el ocaso para Boca. A la salida de un saque de meta, Bryan Cabezas desarticuló a la vulnerable defensa local y provocó lo impensado: 2-1. El golpe recibido fue tan notorio que en la siguiente acción, Orion intentó jugar por abajo con el Chaco y José Angulo capitalizó el error. La hazaña ecuatoriana le quitó las ilusiones a la entidad que soñaba con la Séptima.

Si algo le faltaba a la pesadilla era la escena que mostró a Lodeiro desde los doce pasos. El penal fue la chance para el descuento, pero el uruguayo tocó hacia las manos de Azcona. Fue el cierre de una noche nefasta para los del Mellizo.

Los ingresos de Walter Bou y Darío Benedetto no modificaron la tendencia del espectáculo. La idea de poblar la cancha de delanteros no fue la solución, ya que el problema residía en la falta de ideas para crear ocasiones.

El grito de Pavón selló el 3 a 2 definitivo que marcó la despedida del Xeneize. La ausencia de carácter, juego y personalidad fueron los factores de la derrota de un aspirante que no supo estar a la altura. Los boquenses ni siquiera pudieron emplear el peso de su historia. Los de Guillermo fueron víctimas del Valle de los milagros.

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