niños de Boko Haram modificado

enero 13, 2015 1:00 pm

Fervor fundamentalista, falta de escrúpulos y violencia extrema es un cóctel que Boko Haram comienza a servir en envases de menor tamaño. El pasado fin de semana, la milicia nigeriana llevaba a cabo dos atentados suicidas utilizando a tres menores de edad diferentes.

En el primero de ellos, el sábado, al menos una veintena de personas perdían la vida en un ataque en la ciudad de Maiduguri, capital del estado de Borno. La autora de la acción armada, que contaba con varias bombas adheridas a su cuerpo, era una niña de apenas diez años de edad. Ya el domingo, otras cinco personas fallecían en un mercado de Potiskum, en el norte de  Nigeria, después de que terroristas colocaran chalecos explosivos a dos niñas de unos diez años.

Zahra’u Babangida, otra menor de apenas 14 años, ofrecía un dramático relato sobre esta nueva forma de proceder del grupo islamista.”Me dijeron: “irás al cielo si lo haces”. Y yo les dije: “no, no puedo hacerlo”. Entonces me aseguraron que me fusilarían o me encerrarían”, reconocía en una rueda de prensa organizada por la policía. La joven fue capturada el pasado 10 de diciembre en la localidad de Kano, tras un atentado de dos terroristas, presuntas compañeras suyas, que dejó al menos una decena de muertos.

Según denuncia un informe de la organización Human Rights Watch (HRW), las mujeres y niñas secuestradas por el grupo islamista Boko Haram son obligadas a casarse, convertirse al Islam, soportar maltrato físico y psicológico, trabajos forzados, así como agresiones sexuales  durante su cautiverio. En este sentido, la negativa a una conversión al Islam implicaría, entre otros castigos, la participación forzosa en operaciones que involucran atentados suicidas.

 

Dejá tu opinión

comentarios