Carrió Abal Medina

mayo 18, 2015 3:15 pm

Hasta cuándo Lilita

Ya parece un clásico nacional ver a la robusta legisladora denunciar a diestra y siniestra, para después no probar nada, o peor, la Justicia desmiente las denuncias rimbombantes a la que la díscola legisladora nos tiene acostumbrados. Pero lejos de ser graciosa, tantas infamias y diatribas, a la que Lilita es afecta, terminan mellando su propia credibilidad y la de la política en general. Antes, hasta parecía un hecho folclórico y hasta simpático, pero desde hace años esta señora ensucia a mansalva y después no pide perdón, ni disculpas ni hace un mea culpa de todas las estupideces que dice casi a diario.

Una más y van

Ahora fue el turno del senador nacional y ex jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, a quien la excéntrica denunció asegurando haberlo visto “duro por la cocaína”, “estaba pasado de droga”. Podrá la Carrió probar estas aseveraciones, por lo pronto, Abal Medina dice que seguirá este tema y hasta las últimas consecuencias, pero sabiendo los tiempos de la Justicia cuando esto se aclare habrán pasado varios meses y la aclaración saldrá en una columnita escondida de los diarios.

Qué se debe hacer con políticos de esta clase que se suben a cualquier micro con tal de estar en el candelero, esta es la misma Carrió que denostaba a su ex amigo Pino Solanas, asegurando que “votó toda la vida con el kirchnerismo, pobrecita la Argentina”, claro, que antes de eso habían sido amigos y  compartido muchas ideas políticas. Algo parecido dijo de Daniel Scioli, de quien expresó que era “igual a Cristina”.

Ni hablar del actual jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, con quien estuvo el fin de semana pasado presentando un libro del senador Ernesto Sanz en la Feria del Libro, no hace mucho decía: “Tengo denuncias hechas contra Macri y voy ha seguir denunciándolo, no pondría las manos en el fuego por él”, resulta que ahora comparten un espacio político afín. Qué hace un ciudadano común, a quién le cree, a la Lilita de hace unos meses, o a la de ahora.

Esta forma política no hace otra cosa que embarrar más aún la cancha y aumentar el desprestigio de la clase política.

De Patricia Bulrich, con quien también recorrió caminos similares aseveró: “Es una infame traidora a la patria, y es parte de una asociación ilícita junto a Fernando de la Rúa”, en tiempos de las supuestas coimas del Senado que la Justicia terminó negando y absolviendo a todos.

Más acá en el tiempo, dijo que la muerte del fiscal Nisman había sido una confabulación de una logia masónica, por supuesto que sin ninguna prueba, pero por lo menos le sirve para estar en los medios periodísticos unos cuantos días. Del fiscal de Casación Penal, Javier De Luca por la misma causa dijo: “Es cómplice de un asesinato”, puras cortinas de humo y a seguir confundiendo a la gente.

Enemigos y más enemigos

Del jefe de las Fuerzas Armadas, el general Milani, aseguró: “Tiene un aparato que puede escuchar a muchos kilómetros”, mas parecido a películas de espionaje norteamericano que a la pobre realidad argentina, donde ni la telefonía funciona.

Al precandidato del FpV, Florencio Randazzo, lo denunció por presunto incumplimiento de la Ley de Ética Pública e incompatibilidad de cargos”, algo que la Justicia rechazó. No sólo hace denuncias periodísticas. Ante un mal resultado electoral en 2009 denunció ante la OEA (Organización de Estados Americanos), un supuesto fraude electoral, producto de suposiciones de sus enmarañados pensamientos.

Ya nadie recuerda por estos días la denuncia de “un autogolpe” por parte del gobierno kirchnerista. Alberto Rodríguez Saá también cayó en sus redes mediáticas y fue acusado, por supuesto que sin pruebas, de “enriquecimiento ilícito”.

Por políticos como ella esta desprestigiada la clase política, nunca se sabe cuándo dice la verdad, ella misma en su rumbo errático confunde a sus propios seguidores, que la vieron como radical amiga de Raúl Alfonsín de quien dijo “era como un padre para mí”, para luego criticarlo mientras fundaba el ARI, sector político que abandonó para formar la Coalición Cívica, con la que ingresó el espacio UNEN con radicales y socialistas, para abandonarlo, previo a dinamitarlo, diciendo que “a los radicales los conformás con un choripán” para después terminar nuevamente cerca de Macri.

También por Twitter

Pero la cosa sigue, hace unos días con motivo de la vuelta a la televisión de Marcelo Tinelli, a la Carrió no le tembló el pulso para criticar, hasta al propio Mauricio Macri y compañía, con mensajes vía Twitter como éstos: “Sólo le pido a Dios que nos salve de este espectáculo que pone a la Argentina como si fuéramos Sodoma y Gomorra” y continuaba: “Mancillada por el triste espectáculo de periodistas que no son periodistas y políticos que son actores hipócritas, me da asco la mentira y la hipocresía de gran parte de la clase política y periodística, de cómo engañan a la sociedad y la confunden”, claro todo este pataleo sólo porque no la invitaron a ella, acostumbrada a que si participa del asado hay que escupirlo, mañas de la vieja política de la cual ella pretende diferenciarse. Para qué seguir mencionado ex amigos a los cuales ella de una día a otro los defenestra, como a Hermes Binner de quien dijo: “No puede hacer de gobernador maravilloso, cuando su ciudad esta llena de narcotráfico”.

Se podrían llenar innumerables páginas de enemigos que después terminan siendo amigos, periodistas y medios periodísticos a los que odia y al otro día los ama, sin que se le mueva un músculo de la cara. Seguramente la veremos muy pronto en la mesa de Mirtha Legrand, largando otra bomba, más próxima el vedettismo que a la política en serio. Mientras tanto, el pueblo y el ciudadano común de a poco va conociendo a los vendedores de humo a los cuales hay que castigarlos, en silencio en el cuarto oscuro.

Despegarse

Ante la nueva ofensiva verbal de Lilita, el senador nacional y precandidato radical a presidente, Ernesto Sanz, salió rápidamente a aclarar que no comparte  la estrategia denunciadora de la diputada de la Coalición Cívica.

A pocos días de compartir ante los medios, cálidos elogios hacia Martín Lousteau por su excelente elección en las PASO de la Ciudad de Buenos Aires, Sanz aclara que no es partidario de ese tipo de recursos de la política.

El mendocino aclaró que aunque está en las antípodas de su colega Juan Manuel Abal Medina, lo respeta políticamente. Y agregó que aunque no lo respetara en ese plano, tampoco haría denuncias de tanta gravedad, si no son bien fundadas.

También, Mauricio Macri se despegó claramente de la actitud de su compañera de espacio para las próximas PASO nacionales, con lo que la posible intención de Lilita de que la acompañaran en su ofensiva contra el ex jefe de Gabinete, quedó desactivada.

Aunque ya es conocido que Carrió no necesita juntar adherentes para sus arremetidas personales.

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