rotavirus

julio 5, 2014 8:53 am

En un mes, el Rotavirus causó la muerte de cinco bebés de entre 8 y 13 meses en el conurbano bonaerense. Debido a la cantidad de consultas con los mismos síntomas, el Ministerio de Salud determinó el estado de alerta. Las muestras tomadas a chicos afectados por un cuadro gastrointestinal en la zona norte del conurbano bonaerense, confirmaron que el causante de los casos es el Rotavirus, responsable de la mayoría de las diarreas y vómitos en lactantes y niños de 6 a 36 meses de vida.
Este virus es muy contagioso y provoca una infección intestinal (o gastroenteritis) que en casi todos los casos, deriva en una diarrea severa en niños menores de cinco años. Cuando el cuadro llega a casos extremos, la deshidratación que produce puede ser mortal: 25 pequeños mueren al año en la Argentina, la mayoría en poblaciones vulnerables.
Hay que tener en cuenta que su principal vía de contagio es la fecal-oral, por lo que puede ocurrir de persona a persona, mediante consumo de agua/alimentos contaminados o por contacto. El primer caso ocurre cuando una persona sana toca partículas de materia fecal de otra infectada con el virus y luego las introduce en su boca sin saberlo. En este sentido, cabe aclarar que el rotavirus mantiene su poder infeccioso durante una semana en la materia fecal, varias horas en las manos y varios días sobre superficies sólidas, entre otras, como mesadas, pasamanos y utensilios.
El rotavirus tiene un alto costo social en la Argentina: genera 290.000 consultas al año, de las cuales se derivan alrededor de 23.100 hospitalizaciones y afecta en mayor medida el Noreste y Noroeste del país.
Al no conocer precisiones de la investigación realizada a partir de la muerte de los bebés en la localidad de Malvinas Argentinas, en Buenos Aires, el director de Epidemiología de Mendoza, Rubén Cerchai, aconseja a los padres realizar una
consulta precoz ante la presencia de gastroenteritis de 3 a 8 días de duración con vómitos explosivos, diarrea acuosa a repetición (hasta 20 deposiciones diarias), fiebre, dolor abdominal y deshidratación.
Atención con la deshidratación, porque de no controlarse puede provocar la muerte, en especial en los bebés y niños pequeños.
Por eso, ante la presencia de estos síntomas es importante acudir en forma inmediata al médico o al centro de salud más cercano.
No obstante, el rotavirus puede prevenirse:
– Frente a cuadros de diarrea y/o vómitos aumentar la frecuencia de lactancia materna en bebés o hidratar con agua potable en forma permanente a los niños más grandes, antes y después de la consulta al médico; el objetivo es evitar la deshidratación.
– Extremar medidas de cuidado e higiene ambiental que incluyan utensilios y alimentos: lavarse las manos con agua y jabón, en especial después de ir al baño o cambiar pañales y antes de preparar alimentos o comer.
– Consumir agua segura: si no hay seguridad de que el agua es potable será necesario hervirla o potabilizarla con dos gotas de lavandina por litro.

Lo mejor es prevenir
Es fundamental seguir estas recomendaciones ya que recién el próximo año la vacuna contra el rotavirus se colocará de manera gratuita en el país a 700.000 niños; importante, ya que este virus es la causa principal de muertes por diarrea infantil en menores de 5 años.
Algunos estiman que tras los casos mortales ocurridos en Buenos Aires habrá una demanda elevada de vacunas contra el rotavirus en farmacias, sin embargo, gran parte de la población no tendrá la posibilidad de comprarla, su precio ronda los $ 630.
Al respecto, Alfredo Zurita, profesor de la cátedra de Salud Pública de la Universidad Nacional del Noroeste, sostiene que las vacunas son en la actualidad uno de los negocios más rentables de las empresas farmacéuticas, tanto, que hoy vacunar a un niño cuesta cien veces más que hace 50 años, cuando las únicas disponibles eran las que producían Pasteur y sus discípulos, las cuales nunca estuvieron protegidas por derechos de patente.
Zurita invita a sacar cuentas: cuánto le contará al gobierno costear estas vacunas si se considera que esta campaña evitaría unas 20 muertes. Puede ser controversial su punto de vista para quienes lo enfrentan con la pregunta ¿cuánto cuesta la vida de un bebé?
Pero el profesor intenta otro razonamiento: si se vacunarán 700.000 niños al costo actual de la vacuna, se invertirán (sin tener en cuenta otros costos) más de 440 millones de pesos. Si podrán evitarse 20 muertes, esas 20 vacunas efectivas adquirirían un valor aproximado de 23 millones cada una. Por eso sentencia que esa cifra será bien invertida sólo si no hay otras alternativas que mejoren en mayor medida la salud de estos bebés y niños, sobre todo la de los más pobres, que son los que mueren aunque estén vacunados.
En definitiva, prevenir es por ahora la mejor forma de evitar el contagio de los pequeños y recordar que ante el primer síntoma, la visita el médico deber ser inmediata.

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