meningitis3

julio 22, 2014 9:01 am

Días atrás un pequeño de tres años murió a causa de la meningitis. Sin bien la Dirección de Epidemiología aclaró que responde a un caso aislado y que no existe un brote en Mendoza, es preciso conocer qué es, cuáles son sus tipos, cómo se previene, cómo se contagia y cuáles podrían ser sus consecuencias.

Según el director de Epidemiología, Rubén Cerchai, en Mendoza hubo 55 casos de meningococo el año pasado y en lo que va de este se registraron 39, de los cuales tres resultaron fatales. No obstante, recalcó que en la provincia se presentan casos aislados y que los actuales están dentro de lo habitual para esta época del año. En Argentina, se dan más de 500 casos al año de meningitis purulentas, es decir, alrededor de ocho casos por semana y cabe aclarar que también suele afectar a adultos, es especial menores de 30 años.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud sostiene que la meningitis es una de las diez afecciones principales del ser humano y debe considerarse como una emergencia infectológica. Sus estadísticas indican que en períodos no epidémicos, el 25 % de los afectados son menores de 1 año y el 50 % corresponde a menores de 3 años, por eso es fundamental concientizar que esta enfermedad es causa de muerte en niños de todo el mundo sin distinción de raza, nivel económico o sociocultural.

Como puede derivar en muerte o afecciones graves instan a la prevención mediante la vacunación, a la detección temprana y a su pronto tratamiento.

Qué es la meningitis

Se trata de una infección de las meninges, es decir,  de las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal; y su origen puede ser viral o bacteriano.

– La meningitis viral es la más leve y ocurre con mayor frecuencia que la meningitis bacteriana. Suele producirse al final del verano y comienzos del otoño. Afecta en especial a niños y a adultos menores de 30 años; y la mayoría de las infecciones ocurre en niños menores de 5 años. Diversos tipos de virus pueden causar meningitis, por ejemplo, el que produce herpes genital. Por lo general es reversible, casi nunca pone en riesgo la vida y tiene pocas secuelas.

– La meningitis bacteriana es muy grave y requiere tratamiento inmediato ya que puede ser letal o afectar el funcionamiento neuronal de la persona que la padece, aún si se trata. Tiene como inicio agentes patógenos: el meningococo, el neumococo y el Haemophilus influenzae b; este último se controla en forma efectiva por medio de la vacunación. En países en desarrollo esta enfermedad compromete la vida de las personas más vulnerables, como los niños pequeños, los ancianos y aquellos con trastornos en su sistema inmunológico.

El contagio

Las meningitis virales en su mayoría se trasmiten por vía fecal-oral (ano, manos, boca), motivo por el cual es indispensable el lavado frecuente de manos, se debe extremar el cuidado en la eliminación de excretas (materia fecal) y también en los pañales, mantener limpieza adecuada de sanitarios y de los utensilios que se utilizan en la alimentación. Otros tipos de meningitis virales menos frecuentes se transmiten por secreciones respiratorias: tos, estornudo, mucosa nasal y cualquier acción de intercambio de saliva. La infección se incuba durante un periodo de dos a diez días por lo que quien haya contraído la enfermedad desarrollará los síntomas durante este período.

En el caso de las meningitis bacterianas provocadas por meningococo, se cree que el hábitat natural de éste es la nasofaringe del hombre y que la bacteria pasa de una persona a otra por contacto directo con las secreciones respiratorias o la saliva. Una persona puede ser portadora y no desarrollar la enfermedad pero si el meningococo llega al torrente sanguíneo, prolifera, circula por el organismo y al penetrar las barreras del sistema nervioso produce meningitis. Hay que tener en cuenta que esta enfermedad puede darse en cualquier momento del año pero su pico es en invierno o primavera.

 

Sus síntomas

La meningitis es una causa importante de fiebre en niños y recién nacidos. Además, suelen aparecen rápidamente escalofríos; cambios en el estado mental; náuseas y vómitos; sensibilidad a la luz (fotofobia); dolor de cabeza intenso; cuello rígido (meningismo) y lesiones en la piel (patequias)

En ocasiones, también puede aparecer agitación; Fontanelas abultadas; Disminución del estado de conciencia; Alimentación deficiente o irritabilidad (en niños); Respiración rápida ;Postura inusual con la cabeza y el cuello arqueados hacia atrás.

Ambos tipos de meningitis presentan los mismos síntomas, por lo que es necesario acudir al médico lo antes posible ante cualquiera de ellos. Esto otorga más posibilidades de curación y restringe el contagio.

Su tratamiento

La meningitis viral no es una enfermedad grave, sus síntomas suelen desaparecer en dos semanas y no implica complicaciones duraderas. En cambio, la meningitis bacteriana precisa de antibióticos específicos y en algunos casos, según su gravedad, requiere la hospitalización de la persona. En el caso de declararse un caso de meningitis meningocócica, los miembros del hogar y otros en estrecho contacto con la persona enferma deben recibir antibióticos preventivos para evitar infectarse.

Cómo la prevenimos

Recomendaciones generales: higiene corporal y ambiental, evitar el contacto con personas enfermas, ventilación de las habitaciones, ambientes públicos, aulas y guarderías; evitar el hacinamiento y realizar controles periódicos de salud.

Es fundamental proveer a los pequeños de las vacunas gratuitas que incluye el Calendario Nacional de Vacunación:

–  Vacuna BCG  (meningitis tuberculosa)

– Vacuna contra Haemophilus influenzae b: protege contra cuatro serotipos de H influenzae tipo B. Está incluida en una vacuna quíntuple junto con la difteria, el tétanos, la tos convulsa y la hepatitis B. Se coloca a partir de los dos meses de vida en un esquema de tres dosis y un refuerzo.

– Vacuna contra Neumococo: protege contra trece serotipos de neumococo y se coloca  a partir de los dos meses de vida en un esquema de dos dosis y un refuerzo.

– Vacuna contra la enfermedad miningocócica: protege contra el meningo A, C, Y y W135 y será parte del calendario obligatorio y gratuito a partir del año que viene.

Es de vital importancia entender que esta enfermedad sólo afecta a seres humanos ya que no tiene reservorio animal o ambiental, por lo que el control de la bacteria es posible a través de la vacunación. Aplicar medidas de prevención es fundamental para evitar contraerla y contagiarla, hay que tener presente que una meningitis bacteriana puede matar o causar graves secuelas, esto implica acudir al médico ante cualquiera de sus síntomas.

Dejá tu opinión

comentarios