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noviembre 13, 2015 2:17 am

El estadio Nacional de Santiago fue el escenario del choque que protagonizaron Chile y Colombia, por la tercera fecha de las eliminatorias rumbo al Mundial de Rusia. El conmovedor marco fue un espectáculo aparte, dado que más de 60.000 personas se hicieron sentir para brindarle su apoyo al campeón de la Copa América.

Desde los primeros instantes la Roja salió a presionar al equipo cafetero. Una incisiva participación de Alexis Sánchez fue suficiente para exigir a David Ospina, quien respondió con solvencia y elegancia. La promesa del entretenimiento ya estaba planteada en la tierra andina.

Los contragolpes comandados por Luis Muriel fue el recurso más empleado por la visita para llegar a la zona defendida por Claudio Bravo. La velocidad del delantero de la Sampdoria significó la herramienta más punzante para asociarse con James Rodríguez y Jackson Martínez, pero el sacrificio de Gonzalo Jara evitó la sorpresa.

Así mismo, Daniel Torres se sumó en más de una ocasión a la triangulación ofensiva y en varias oportunidades hizo lucir al arquero del Barcelona. El combate estaba propuesto de ida y vuelta y las emociones no tardarían en llegar.

Antes de que se vayan al descanso los de Jorge Sampaoli llegaron a la red. Mediante una pelota parada ejecutada por Matías Fernández, Vidal capitalizó el descuido defensivo y festejó el 1 a 0. Cuando parecía que se iban a ir a los vestuarios en cero, el Rey Arturo infló la red a través de la vía aérea.

En el comienzo del complemento Chile volvió a apostar a la buena pegada del volante de laFiorentina. Un tiro libre con destino de ángulo fue interceptado por el hombre del Arsenal y la superioridad local se justificaba por la pasividad de los colombianos.

Sin embargo, la individualidad de Muriel enmudeció a la capital transandina. El mejor jugador cafetero llegó hasta el fondo y en su afán de asociarse con el atacante del Atlético Madrid, encontró al virtuoso representante del Merengue. La media vuelta de James descolocó a los centrales chilenos y con un rasante disparo estableció el 1 a 1. Con el envión anímico los de José Pekerman no se conformaron y continuaron dañando a los dueños de casa con calidad y maestría.

El ingreso de Edwin Cardona le cambió la cara a Colombia, que en el cierre dejó una imagen más sólida. De todos modos, el reemplazante de Carlos Sánchez no consiguió quebrar la paridad y el pitazo final de Enrique Cáceres confirmó la repartición de puntos.

Los de Sampaoli se fueron conformes por mantener el invicto y por haber demostrado una convincente producción durante la primera parte del partido. Los cafeteros también sonrieron, dado que sumar de visitante siempre es positivo. Pero la felicidad total se trasladó a Ecuador, que se aseguró la cima de la competición en soledad.

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