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junio 18, 2016 7:58 pm

La precisión y la diferencia de jerarquía marcaron una goleada para Argentina, que sacó de la Copa América Centenario a Venezuela al superarlo por 4 a 1 en los Cuartos de Final. De esta manera, el conjunto de Gerardo Martino está en Semifinales y el martes a las 22 se enfrentará con Estados Unidos, el elenco de Jürgen Klinsmann que dejó en el camino a Ecuador en su llave (lo derrotó por 2 a 1). En este encuentro, Nicolás Gaitán no estará por haber llegado a la segunda amarilla.

Sin embargo, al margen del arranque demoledor de Argentina anotando rápido los dos goles por intermedio de Gonzalo Higuaín (el primero con un pase fenomenal de Lionel Messi y el segundo por un error del fondo venezolano en la salida), la realidad es que el equipo del Tata mostró ciertos errores en el fondo que le permitieron a su rival tener chances claras para achicar y ponerse en partido rápidamente.

Pero ahí apareció Sergio Romero. Primero, Chiquito arregló una mala salida de Javier Mascherano y le tapó de manera estupenda un zapatazo a Salomón Rondón (luego se lució despejando al córner un rebote que se le metía por arriba). Después, al arquero lo salvó el palo ante un cabezazo y finalmente, tras un penal que cometió por salir a anticipar abajo, se reivindicó del mismo al quedarse en el medio frente a Luis Manuel Seijas, quien trató de picarla e hizo el ridículo porque el guardameta lo tenía estudiado, dado que el volante había hecho lo mismo ante Huracán (jugando para Independiente Santa Fe) en la Final de la Sudamericana 2015. Allí, la pelota entró.

Esa acción hubiese cambiado el arranque del segundo tiempo, porque Venezuela había buscado con todo la igualdad. Por el contrario, se encontró dos tantos abajo y con un Messi muy castigado por sus adversarios. Todo esto avalado por un pésimo arbitraje de Roberto García Orozco, quien dirigió muy mal para ambos lados, dejando pegar en exceso y sacando pocas tarjetas a las dos partes.

Mientras Venezuela seguía pagando su efectividad, Argentina empezó a cerrar el partido con el gol de Messi, quien llegó al récord histórico de máximas anotaciones que tenía Gabriel Batistuta (54 tantos cada uno). El tanto de la Pulga empezó a desatar la fiesta en Bostón, porque a pesar de que llegó el descuento de Rondón de cabeza, al instante apareció Erik Lamela (floja respuesta de Daniel Hernández) para el 4 a 1 que dejó nuevamente a Argentina entre los cuatro mejores.

Estadio: Gillette Stadium (Boston)
Árbitro: Roberto García Orozco (México)

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