Consejo_de_Seguridad

julio 14, 2014 5:49 pm

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas votó una resolución en la que insta al régimen de Bachar al Asad a permitir que llegue ayuda humanitaria a todas las zonas de Siria, un país en el que 9,3 millones de personas se hallan en situación de extrema necesidad por una guerra que en tres años se ha cobrado ya 140.000 vidas. Moscú, que en el pasado ha vetado en el antedicho Consejo tres resoluciones de condena al régimen sirio, del que es firme aliado, ha cedido finalmente.

La resolución, aprobada de forma unánime por los cinco miembros permanentes de este órgano de Naciones Unidas, exige “a todas las partes, en particular a las autoridades sirias, a que permitan de forma rápida, segura y sin trabas el acceso al país de las agencias humanitarias de la ONU y sus colaboradores sobre el terreno, incluyendo líneas de batalla y fronteras”. Si no lo permiten, el Consejo de Seguridad promete “medidas adicionales”.

Aunque en la resolución se condenan los excesos de ambas partes en el conflicto sirio, se exige, aparte del ingreso de ayuda humanitaria, el cese del “uso de armas contra zonas pobladas, incluida la artillería, los bombardeos aéreos y el uso de barriles cargados de explosivos”. Todos esos son métodos de los que ha abusado el régimen presidencial en meses recientes. Es más, el Consejo condena en la resolución, redactada por diplomáticos de Jordania, Australia y Luxemburgo, “las extendidas violaciones de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario por parte de las autoridades sirias” y exhorta a éstas a levantar de inmediato el asedio al que somete desde hace meses a zonas en las provincias de Alepo, Damasco y Homs.

Las potencias occidentales con representación permanente en el Consejo de Seguridad —Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña— llevan un año intentando aprobar esta resolución relativa a la ayuda humanitaria en Siria, ante la oposición firme de Rusia y el alineamiento con este país de China. En octubre del 2013, el Consejo emitió una declaración en la que instaba a las partes en conflicto a permitir el acceso de ayuda humanitaria a las zonas más castigadas, pero sin emplear términos tan enérgicos de condena como los de ahora.

Una declaración es distinta a una resolución, pues se limita a interpretar el Tratado de las Naciones Unidas y a emitir recomendaciones de acuerdo con el derecho internacional. Una resolución como la aprobada este pasado sábado podría abrir la vía a algún tipo de acción punitiva, como sucedió en el caso de Libia en 2011, cuando el Consejo de Seguridad encomendó a la OTAN (Organización Tratado del Atlántico Norte), la misión de proteger a los civiles en ese país.

Hasta hoy, el Consejo de Seguridad ha aprobado cinco resoluciones respecto a Siria. Tres para permitir el acceso a ese país de una serie de observadores internacionales; una cuarta para sellar el acuerdo de desarme del arsenal químico del régimen de Al Asad y la quinta, la de este sábado. “Esta resolución no debería ser necesaria”, dijo el secretario General de la ONU, Ban Ki Moon, en un comunicado. “La ayuda humanitaria no es algo que debiera negociarse, es algo que debe permitirse en virtud del derecho humanitario”.

El régimen y los opositores moderados iniciaron en enero, a instancias de la ONU, una ronda de negociaciones, que ha quedado en punto muerto, sin más avance que un acuerdo para la evacuación de cientos de civiles atrapados por un asedio de 18 meses en el casco viejo de la ciudad de Homs.

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