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junio 3, 2016 9:00 pm

El acoso virtual (y potencialmente sexual) sobre menores a través de redes sociales ya es una problemática social instalada en el país y en la provincia. Si bien Mendoza no tiene casos mortales relacionados al ‘grooming’, contabiliza varios episodios de acoso sistemático y persecución.

Mientras tanto, este delito crece día a día gracias a la ausencia de políticas concretas para interceptar a los pervertidos que buscan niños en Facebook e Instagram.

¿Cómo evitar que nuestros chicos caigan víctimas de un engaño virtual con fines sexuales sin negarles los beneficios de la red?
Hoy se realiza la segunda marcha nacional #NiUnaMenos

El acoso virtual contra menores de edad, o ‘grooming’, dejó de ser una novedosa forma de violencia cibernética contra los chicos y pasó a instalarse como una problemática social que se contabiliza en muertes. Si bien, por suerte, en nuestra provincia todavía no se registran casos mortales, se han detectado –y desactivado– varios hechos protagonizados por adultos que intentan penetrar en la vida de niños o preadolescentes a través de alguna red social (Facebook, Twitter o Instagram) con fines puramente sexuales.

Durante esta semana, se conoció en el país el caso de Micaela Ortega (12), una jovencita engañada, abusada y finalmente asesinada por un sujeto que previamente la había contactado vía Facebook. Esta reciente víctima del “grooming” es la tercera en territorio nacional en lo que va de este año y, como casi siempre sucede, la historia está atada al engaño sistemático de un adulto sobre un menor que, en su inocencia, cree en todo lo que la otra persona le dice.

“Mi hija fue víctima de las redes sociales”, aseguró Mónica Cid, madre de Mica, asesinada el sábado pasado en Bahía Blanca por Jonathan Luna (26), quien admitió haberla matado por negarse a tener relaciones sexuales.

Cada vez más horror

De acuerdo a lo informado por representantes del Programa de Violencia TIC y Delitos Informáticos de Mendoza, los casos en los que un tutor denuncia abusos de este tipo están más vigentes que nunca.

Por lo general, estas conductas y comportamientos son concretados por personas mayores en pos de seducir a niños o adolescentes a través de una identidad adulterada. “El plan es causar empatía, fingir simpatía, ejecutar buenos modos y brindar contención emocional. La finalidad siempre es pactar un encuentro y materializar un abuso sexual”, dijo a El Ciudadano Silvia Castro, experta informática e investigadora de ‘grooming’ en la Argentina.

Precisamente, el ‘grooming’ es la práctica de este cometido: proviene del verbo inglés groom, que entre sus diversas definiciones engloba técnicas de “preparación o acercamiento para un fin determinado”.

Es que Internet ofrece un terreno fértil para el desarrollo de este delito. De esta forma, aquellos adultos que ejecutan estas prácticas de ciber-acoso usufructúan las redes sociales para entrar en contacto con sus potenciales víctimas. Mediante perfiles falsos ganan la confianza de niños o niñas que experimentan sus primeros contactos con las plataformas digitales de información y vínculo social. Por Facebook, Twitter, Instagram o en páginas de chats, empiezan a tejer una relación ficticia que paulatinamente va adquiriendo mayor intensidad.

A través de acabados mecanismos de seducción, propone el intercambio de material comprometedor y privado de contenido sexual o erótico que luego será utilizado a modo de chantaje y extorsión. El propósito final es extrapolar esa relación virtual a un encuentro real para concretar un acto de acoso moral, una violación, un asesinato, o todo junto, como pasó con Micaela.

“Falta compromiso político”

El titular de la oficina encargada de investigar estos delitos en Mendoza se llama Jorge Cháves y es el coordinador del Programa de Violencia TIC y Delitos Informáticos del Ministerio de Seguridad de la Provincia.

A raíz de lo acontecido con Micaela, habló con la prensa y destacó varios puntos a tener en cuenta para conocer y evitar este macabro fenómeno que ya afecta a todo el país. “Se trata de un tema bastante complicado. Digo esto porque falta compromiso político para luchar frontalmente contra este tipo de abusos. Fijate que todavía no logramos visibilizar el problema social al 100%”, explicó.

Cómo evitar el ‘grooming’

“Los padres no deben perder el diálogo con sus hijos y siempre deben conocer sus actividades diarias, ya que la falta de esta preocupación despierta la necesidad en los menores de buscar nuevas amistades por internet. De todas formas, como no podemos privarlos de la herramienta comunicativa, es importante controlar para evitar que el niño ingrese datos personales, como número de teléfono o domicilio y fotos al perfil de la red social. Nunca deben chatear solos”, puntualizó Cháves.

Además, los padres deben conocer las contraseñas de acceso a la cuenta y también a los amigos, estableciendo un horario para el uso de la computadora. Por último, ante cualquier caso se debe recurrir a los profesionales y realizar las denuncias en la Fiscalía más cercana.
En tanto, diversas organizaciones sociales proponen reforzar medidas de prevención y concientización, y recomiendan ante todo “cultivar la comunicación y el vínculo de confianza entre padres e hijos”.

Mendoza, presente en la marcha #NiUna Menos

La segunda edición de la marcha contra la violencia de género convocada bajo el lema “Ni una menos” tendrá hoy como actividad principal una movilización en el Kilómetro Cero del centro mendocino, donde se espera a una multitud que a partir de las 17 comenzará a marchar por las calles del microcentro.

La protesta resulta una vez más de un dato tomado de una triste realidad: 275 femicidios y femicidios “vinculados” de mujeres y niñas se cometieron entre el 1° de junio de 2015 y el 31 de mayo de 2016, mientras que fueron 35 los femicidios “vinculados” de hombres y niños, durante ese mismo período.

Los datos corresponden a un informe de investigación de femicidios en la Argentina realizado por el Observatorio Adriana Marisel Zambrano, dirigido por la Asociación Civil La Casa del Encuentro, y con el apoyo de la Fundación Avon, el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat y las Naciones Unidas.

Del total de casos, 108 de ellos involucran a maridos, parejas y novios, mientras que 59 fueron cometidos por personas sin vínculo aparente. También se indica que son 54 los casos de femicidios vinculados con exmaridos, parejas y novios. Luego aparecen vecinos y conocidos (23 casos); padres y padrastros (13); otros familiares (12); hijos (cinco) y prostituyente (uno).

En cuanto al rango de edad de la víctima, la mayoría está en la franja de entre 31 y 50 años, con 100 casos, y de 19 a 30 años, con 95.

Respecto a las edades de los femicidas, el mayor número se presenta entre los 31 y 50 años, con 102 casos, mientras que son 65 los cometidos por jóvenes de entre 19 y 30 años. Al tope de las modalidades figuran las mujeres baleadas, con 66 casos, mientras que apuñaladas fueron 57; golpeadas, 40; estranguladas, 21; incineradas, 20; asfixiadas, 15; ahorcadas, 13; degolladas, 12; descuartizadas, entre otras.

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