lazarocristina

octubre 30, 2016 12:44 pm

(Especial de NA, por Sergio Farella) – Cristina Kirchner declarará mañana por primera vez sobre sus vínculos con Lázaro Báez en una causa en la que está acusada de montar una “matriz de corrupción” durante su Gobierno para favorecer con más de 16.000 millones de pesos de la obra pública al empresario santracruceño. La cita es a las 10 ante el juez federal Julián Ercolini, el mismo que la tiene imputada en el caso Hotesur, y los tribunales serán escenario de un mitín político para la expresidenta: será acompañada por la militancia y se prevé que tras su declaración dirija unas palabras a sus seguidores.
Así lo dejó trascender Oscar Parrilli, exdirector de la Agencia Federal de Inteligencia, un hombre que sigue permaneciendo al círculo íntimo de la exmandataria y quien se presentó el pasado viernes en los tribunales de Comodoro Py. Parrilli mantuvo el viernes un breve encuentro con el comisario Daniel Acosta, a cargo de la seguridad en el edificio judicial de Retiro.
La acusación hecha por los fiscales Gerardo Pollicita e Ignacio Mahiques implica una primera etapa de la relación de los Kirchner con Báez, en la que habrían montado una operatoria para “sustraer” dinero público y entregar el mismo a la empresa Austral Construcciones. Según la acusación, el 80 por ciento de las obras públicas durante el mandato de los Kirchner que se cedió a la provincia de Santa Cruz quedó a cargo del empresario Báez.
Para manejar fondos públicos, los Kirchner pusieron gente de confianza en el Ministerio de Planificación, la Secretaría de Obras Públicas, la Subsecretaría de Obras Públicas, la Subsecretaría de Coordinación de Obra Pública Federal, la Dirección Nacional de Vialidad y la Administración General de Vialidad de la Provincia de Santa Cruz.
Todo comenzó, según los fiscales, cuando el 8 de mayo Lázaro Báez constituyó con un aporte de sólo 3.000 pesos la firma Austral Construcciones con otros dos socios. Eran días previos a la asunción de Néstor Kirchner como presidente de la Nación. Los fiscales aseguran que entre 2003 y 2015 los Kirchner pusieron gente de confianza en el área de obra pública y otorgaron 16.000 millones de pesos a Báez por licitar distintos proyectos, sumado a que hubo un canal preferencial de pagos en comparación con otros empresarios y ausencia de controles.
Al presentar más pruebas, los fiscales Mahiques y Pollicita también recordaron los fideicomisos firmados entre Néstor Kirchner y Lázaro Báez, las permutas hechas entre Cristina y la empresa Austral Construcciones, así como varias operaciones de compra venta de terrenos. Esta causa es la primera etapa de la maniobra: lo que se investiga en otras causas como Hotesur o Los Sauces es la retribución de dinero por parte del empresario Báez a los Kirchner mediante el pago de alquileres.
Cristina Kirchner se presentará este lunes con su abogado Carlos Beraldi, y si sigue la línea de las otras declaraciones que ha hecho en los tribunales, presentaría un escrito y hará una declaración pero sin preguntas de por medio.
La definición sobre la responsabilidad de la expresidenta no será en este 2016, pues hay indagatorias fijadas para el resto de los acusados hasta el 28 de noviembre, con lo que recién podría haberla el próximo año.
Aunque sobrevuela algo que es de manual: “Si llamás a indagatoria a un expresidente es porque ya de antemano sabés que lo vas a procesar”, vaticinó un funcionario judicial con carrera en los tribunales consultado por NA.
Lo cierto es que implicaría un escollo para la exmandataria ante eventuales programas electorales que decida encarar, sumado a que en 2017 se esperan también definiciones en la causa Hotesur, que la tiene a ella y Lázaro Báez como imputados, y que investiga Ercolini junto con Pollicita.

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