Cristina Kirchner y César Milani

noviembre 16, 2014 10:24 am

Antecedentes

La Ley de Reestructuración de las FF.AA. (Nº 24.948 de 1998) establece que el sistema educativo militar sea parte del ámbito del Ministerio de Educación. Crea los institutos universitarios en las FFAA, los que se regirán por la Ley de Educación Superior (Ley Nro 24.521 de 1995) y los de enseñanza media por la ley Federal de Educación (Nº 24.195  de 1993 y que regula, por ejemplo, a los liceos militares.

Desde la vigencia de esas leyes las FF.AA. han adecuado su sistema educativo a las exigencias del Ministerio de Educación, quien ejerce los controles correspondientes. Dicho sistema viene funcionando sin mayores inconvenientes desde hace casi dos décadas y ha producido una importante cantidad de egresados en todos sus niveles educativos. Muchos de los cuales tienen sus títulos homologados por el Ministerio de Educación.

Cabe resaltar que la mencionada reestructuración terminó con la educación militar anterior, que estaba aislada de la realidad del país y del mundo y que fuera una de las causas que facilitaron los golpes militares, al alinear a FF.AA. en una postura ideológica cerrada y autista.

Que los militares respeten, hoy, el control civil sobre las FF.AA. y apoyen al sistema republicano se debe, en gran medida,  a la adecuación de su sistema educativo a las pautas que fija el Ministerio de Educación de la Nación. Además, dicha adecuación les ha permitido cumplir con los requisitos académicos, ampliando sus conocimientos y desarrollar el pensamiento crítico, facilitando la tarea de integrarse a la sociedad civil desde el estudio, el ámbito académico, y lo científico y tecnológico. 

Análisis 

Del estudio de la legislación anterior ser se desprende los siguiente: 

  • Por definición legal las universidades son autónomas académica e institucionalmente y deben funcionar como entes autárquicos (Art. 29 de la Ley de Educación Superior).
  • El gobierno colegiado universitario tiene una representación de al menos el 50 % de los docente y un 30% de los estudiantes. Estos cuerpos son los que eligen al rector.
  • La educación militar sirve para proveer a las FF.AA. del personal competente para ejercer los roles que hacen a sus responsabilidades de alistamiento, adiestramiento y sostén que asigna la Ley de Defensa Nacional.
  • Además, posibilitó que:

-Los estudiantes militares puedan obtener un título (de grado o de post grado) el que los habilita para continuar sus estudios en el medio civil y en el exterior.

-Adapten los planes de estudio de las distintas materias y disciplinas a las exigencias académicas de los institutos educativos militares con resto de la unidades académicas del país. Aspecto que ha facilitado su reconocimiento y equivalencia.

-Los institutos educativos militares pudieran firmar acuerdos y convenios con las universidades estatales y privadas en igualdad de condiciones, incluso con entes del exterior.

-Los institutos educativos militares pudieran realizar tareas de investigación en un nivel de igualdad con todas las universidades en el país.

Del estudio de la nueva ley se desprende los siguiente:

  •  Desarticula el plan de capacitación al sacar del ámbito de las FF.AA. a las escuelas de guerra que son especializaciones para ejercer roles específicos militares.
  • La nueva Ley especifica que los institutos de formación y las escuelas de guerra tendrán directores militares. Pero, no así sus decanos, los cuales son -de hecho- la máxima autoridad militar en dichos institutos educativos, por lo que podrán ser nombrados civiles en tareas específicamente militares.
  • La nueva Ley define un concepto de autonomía limitada (no prevista en la Ley de Educación Superior). La Universidad de la Defensa pasa a depender del Ministerio de Defensa y deja de hacerlo del de Educación.

Conclusiones

El proyecto está presentado como una medida más de control civil sobre las FF.AA. Pero, en la realidad, es una desarticulación de la estructura educativa militar actual, la que viene funcionando eficientemente desde 1998, bajo control efectivo de la CONEAU (Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria) dependiente del Ministerio de Educación. Al parecer, al gobierno actual le molesta que las FF.AA. sean las responsables ante el Ministerio de Educación de sus propios sistemas educativos y procede a sacarlos de esa órbita para colocarlos bajo la administración directa del Ministerio de Defensa.

Ello significa un enorme retroceso para la educación militar y un perjuicio para el alumno militar (que debe ser el beneficiario de esa educación). El alumno, por ejemplo, no podrá hacer un post grado en otra universidad, por no tener su título habilitante homologado por el Ministerio de Educación.

Se puede apreciar, que como ya ha ocurrido con otros organismos del Estado, esta ley apunta, por un lado, a controlar elementos ya existentes, y por el otro, a crear una oportunidad para realizar nombramientos de personal militante propio (por ejemplo, de La Cámpora). Además, le permitirá al poder político de turno manipular los contenidos académicos a su gusto, fuera de su órbita natural de control, que es la del Ministerio de Educación.

Lo más preocupante es que con esta ley se vuelve a abrir la brecha entre sociedad civil y la militar, que se había logrado cerrar durante todos estos años.

Centro de Estudios Estratégicos para la Defensa Nacional “Santa Romana”

 

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