Los Pumas

octubre 19, 2015 3:43 pm

Vuela alto pero seguro, sin titubeos. Es más, su convicción es tan firme que le permite desplegar sus alas sin olvidarse, ni siquiera un instante, de su objetivo que se plasma a su pecho como un ideal.

Para volar primero hay que despegar y eso ya lo hicieron, luego hay que mantenerse pese a alguna turbulencia. Eso también lo consiguieron, el tema es aterrizar. Entonces el interrogante surge casi inmediatamente ¿Cuál es el piso de estos Pumas? ¿Cuándo nos harán aterrizar?

Es que a la ya tan reconocida garra Puma este grupo le agrego juego, ese juego vistoso que no parecía propio o posible para estos lares. El corazón enorme de siempre y una riqueza técnica que nunca. Las tan mentadas “derrotas dignas” ahora son victorias que regocijan el alma de aquellos que disfrutamos (o no) de este juego.

El equipo transmite valores, que parecían perdidos u obsoletos. Solidaridad, cohesión, el plural por encima del singular y sobre todo una autoestima enorme construida a fuerza de derrotas “dignas” valga la paradoja.

Lo cierto es que la ilusión no termina en Londres, ya que muchos de estos Pumas son muy jóvenes y su techo es incierto de cara a la próxima cita mundialista en Japón dentro de cuatro años.

El que vuela en palomita es Juan Imhoff, rosarino de 27 años que ya tiene 8 tríes en copas del mundo y que claro llegara a la isla junto a un grupo de jóvenes como Cordero, Moroni entre otros.

Jugar con los mejores, inexorablemente, te hace mejor. Esto lo entendió hace un tiempo Agustín Pichot autor intelectual de la gesta actual. Hourcade autor material les grabó a fuego a sus dirigidos esto de creer que se puede y de mutar para ser mejor. En definitiva nada está dicho, todo está por decirse.

Por Gabriel Landart – Diario El Ciudadano on line

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