Pobreza Latinoamerica

mayo 6, 2016 6:22 am

Tres de cada diez chicos  argentinos son pobres, lo cual equivale a alrededor de 4 millones  de personas en un universo que abaca desde recién nacidos a  adolescentes de hasta 17 años, según un relevamiento difundido hoy  por UNICEF.

El estudio, realizado junto con la Universidad de Salta sobre  la base de datos oficiales de 2015, reveló que a un millón y medio  de menores no les llega la Asignación Universal.

Del total de chicos pobres, el 8,4%, unos 350 mil, lo son en  extremo, aunque la cifra podría ser aún mayor si se consideran los  fuertes aumentos de precios registrados en lo que va del año.

Los datos del estudio denominado “Bienestar y Pobreza en niñas,  niños y adolescentes en Argentina” fueron el resultado del cruce  de las mediciones oficiales de la Encuesta Permanente de Hogares  del INDEC del 2015 y de la Encuesta de Indicadores Múltiples por  Conglomerados -conocida por sus siglas en inglés, MICS-, realizada entre 2011 y 2012.

El relevamiento tomó a 25 mil hogares de todo el país y la  metodología fue desarrollada conjuntamente con la Universidad de  Oxford y el Instituto de Estudios Laborales y del Desarrollo  Económico (IELDE) de la Universidad Nacional de Salta.

Según uno de los especialistas que participó del estudio,  Sebastián Waisgrais, encargado de Monitoreo y Evaluación de Unicef  Argentina, “el trabajo permitió determinar que el 30% de los  chicos en la Argentina son pobres y, además, saber cuáles son las  características que explican esa pobreza, su nivel de intensidad y  cuál es la probabilidad de que un chico esté en una situación de  pobreza”.

“Lo que pudimos ver con estudios similares del pasado,  como el de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe  (CEPAL) del 2010 que hubo un crecimiento de este tipo de pobreza.  En ese año era de 25%”, explicó.  Sostuvo que “el ingreso monetario sólo contabiliza a los niños  cuyos padres tienen la billetera vacía, y deja fuera de la  estadística a las familias que técnicamente cubren las necesidades  monetarias básicas y aun así son pobres si se consideran otras  dimensiones como las que propone la nueva medición”.

También participaron del sondeo los economistas Jorge Paz, de  IELDE, y Javier Curcio, consultor de UNICEF. Paz indicó que “el primer objetivo fue determinar la magnitud  de la pobreza, llegar a un número. Lo que comprobamos es que este  es un número estructural que se mantiene en los datos de 2012 y  2015”.

Según explicaron, se tomaron diez variables o dimensiones:  nutrición; salud; educación; información; saneamiento (agua y  baño); vivienda; ambiente (zona indundable, basural); protección  contra la violencia; contra el trabajo infantil; el juego y la  interacción social.

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