Nestor Cristina

julio 26, 2016 12:01 pm

Después de doce años de kirchnerismo estamos descubriendo que había detrás de ese “Modelo Nacional y Popular”. Argentina fue parte de un auge ideológico que se extendió en varios países de América del Sur y que provocó graves consecuencias en lo institucional, en lo político, en lo social y por supuesto en lo económico.

El populismo que encarnó el kirchnerismo en nuestro país fue tan nefasto, que nos hizo retroceder a tiempos que habíamos superado con mucho esfuerzo y sabiduría. La mentirosa “década ganada” fue en realidad una etapa donde prosperó un plan perverso que pretendió instalarse como verdad absoluta. Nos llevó a un enfrentamiento y fractura social que caló hasta en nuestras familias y nos dejó un país devastado, que nos llevará muchos años para su recuperación.

Ahora, que le permitió a esta ideología avanzar y adueñarse por más de una década de nuestros destinos, si bien las causas fueron diversas, intentaremos analizar cómo empezó todo. Veníamos de la crisis de 2001 y del que se vayan todos, como un milagro, ya en 2003 la economía se había recuperado; institucionalmente el país se había fortalecido y después de las elecciones presidenciales, Néstor Kirchner con solo el 22 % de los votos, y sin segunda vuelta por la huida de Menem, se quedaba con el sillón de Rivadavia. Aquí nacía el Proyecto Nacional y Popular.

Afortunado desde el comienzo, Kirchner fue uno de los pocos presidentes de nuestra historia que contó con una economía tan próspera en la escena mundial, el célebre “viento de cola”, generado principalmente por los valiosos precios de los commodities, le permitió crecer a nuestra economía como nunca antes, mientras los bolsillos de los argentinos mejoraban y todo parecía brillar, también se estaba gestando un plan siniestro.

Aparecieron innumerables Planes Sociales que solo tenían por objeto apoderarse del electorado. Subsidios que nos permitieron pagar irrisorias cifras por los servicios públicos, y que luego fueron el caldo de cultivo para una incipiente corrupción.

Como todo populismo de la historia, el kirchnerismo avanzó con un proyecto de cooptación de voluntades en distintos partidos políticos. Logró la fractura de la UCR y sumó a gran parte de la Izquierda. Como pensamiento único, inició un programa comunicacional para cooptar la mayor cantidad de medios y así censurar y difamar a quienes pensaban distinto. Comprando la voluntad de periodistas, artistas y con el mentado “Fútbol para Todos”, se fueron apoderando de la opinión pública y consecuentemente del electorado.

Este proyecto político no solo pretendió instalarse como verdad única. Sino que también fue un plan para apoderarse del erario público. Lo que una vez fueron denuncias de corrupción, hoy es una triste realidad que vemos todos los días cuando se descubren millones de dólares y cientos de propiedades que muchos funcionarios kirchneristas se apoderaron gracias al Estado y un sistema corrupto.

No hay, ni habrá parangón en toda nuestra historia sobre un saqueo de semejantes características. Sin lugar a duda la “Década Ganada” del kirchnerismo se convertirá, como lo fue la “Década Infame”, en una de las etapas más tristes y abominables que tuvimos que vivir los argentinos.

Por Dr. Hernan G. Amat (Abogado) 

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