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septiembre 26, 2015 6:18 pm

Tras la demostración de carácter que tuvo en el clásico frente a Racing, San Lorenzo arribó aVictoria con la obligación de ganar para ponerle presión a Boca, único líder del campeonato doméstico. Ni las lesiones, ni las suspensiones privan al “Ciclón” de pelear hasta las últimas consecuencias el título doméstico, pero su compromiso frente a Tigre se presentó con una dificultad muy notoria, ya que el conjunto de Gustavo Alfaro no le tuvo ningún respeto al escolta del torneo.

Las combinaciones entre Julio Buffarini, Martín Rolle, Martín Cauteruccio y Fernando Elizari conformaron las escenas más interesantes del espectáculo. Así, la más clara llegó después de un amague del uruguayo, acompañada de una defectuosa definición del ex Quilmes. Si el virtuoso volante definía como exigía la jugada, el “Cuervo” hubiera festejado en los primeros minutos del choque.

La respuesta local se basó en la velocidad de Sebastián Rincón. El colombiano desbordó en más de una ocasión por el sector derecho, y envió punzantes centros hacia la llegada de sus compañeros. En uno de ellos, Horacio Orzán reventó el travesaño y Facundo Sánchez no logró capitalizar el rebote, dado que se débil remate le dio la posibilidad a Sebastián Torrico de recuperarse y desactivar el peligro. El entretenimiento estaba garantizado en el norte del conurbano bonaerense.

En el complemento, Erik Godoy ingresó en lugar de Ernesto Goñi, quien debió abandonar el campo por una fractura en un dedo del pie derecho. La modificación debilitó al “Matador” y el “Cuervo” se aprovechó de ello. Un preciso centro del ex Ferro le permitió a Cauteruccioimponer el 1 a 0 para escalar momentáneamente a la cima del campeonato y soñar con una nueva estrella.

De todos modos, Tigre nunca bajó los brazos y las proyecciones de Martín Galmarini, junto con la calidad de Facundo Sánchez y la movilidad que aportó Alexis Castro, exigieron a la última línea de Boedo. El sacrificio de Matías Caruzzo, la experiencia de Mario Yepes y la soberbia deTorrico mantuvieron con vida al presunto puntero del certamen.

Sin embargo, cuando la noche ya estaba instalada en Victoria, al “Cuervo” se le presentó el panorama más oscuro. Los toques cortos y pelotazos cruzados terminaron con una asistencia de Jorge Rodríguez, para que Rincón selle el 1 a 1 definitivo. El grito fue tan intenso que se escuchó hasta en La Boca. La repartición de puntos dejó le facilitó el camino al “Xeneize”, que de ganar mañana, se encaminará hacia la consagración.

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