mujica

febrero 22, 2015 11:28 am

Con la sencillez y predisposición que lo caracteriza, José Mujica recibió en su casa de Montevideo a un periodista del diario Perfil con quién charló de su vida, de las ideologías, de su paso por la cárcel, de sus convicciones y del Mercosur. Respecto de este último punto, el presidente uruguayo fue contundente e insistió en que “la región necesita un liderazgo que se llama Brasil” para lograr la integración nacional y aseguró que “Argentina tendría que acompañar y no acompaña un carajo”. “Es como si la Argentina se hubiera retrotraído a una visión de 1960”, apuntó.

“En ninguna parte de América Latina hay una manifestación de masas peleando por la integración. ¿Sabés quienes somos los más integracionistas? Los países chicos por necesidad porque vamos corriendo de atrás. En cuanto tiene el viento de cola, Argentina se olvida de la integración cuando le van bien las cosas agarra para otro lado. También Brasil. Te voy a hacer una confesión. Me dijo una vez la presidenta de Brasil: ´Ay Pepe, con Argentina hay que tener paciencia estratégica´. Brasil les ha bancado de todo a los argentinos, pero no quiere perderlos como aliados”, argumentó.

Mujica reiteró en varias oportunidades la necesidad de la creación en toda América Latina de mecanismos que “nos vayan integrando, sino vamos a continuar como hojas sueltas en el viento”. “Es evidente que en el mundo se están organizando gigantescas unidades (…) ¿Y qué hacemos nosotros en este mundo, un montón de repúblicas aisladas que vienen corriendo de atrás? Seguimos metidos en ´el proyecto nacional´. En los países determinantes de América Latina, Brasil, Argentina, México, los dirigentes hablan y asumen un discurso integracionista pero desde el punto de vista práctico. Están metidos hasta las orejas en las contradicciones del Estado nacional”.

Sobre las dictaduras de los 70, Mujica arrojó que “si uno está lloriqueando por lo que pasó, vive en el pasado” y advirtió que esa fue una de las posturas adoptadas por los uruguayos para seguir adelante. “En Argentina empezaron bien, pero luego fueron haciendo un enchastre tan generalizado y masificado, que han pasado 30 años y hay puntas, flecos por todos lados. En Uruguay no tuvimos violencia y dictadura, pero la gente decidió olvidarlo si vos querés. Ya veremos cómo se va resolviendo institucionalmente lo de la Corte Suprema”, lanzó./ Leé más en Infobae.com

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