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septiembre 8, 2014 8:49 am

En 2010 la Organización Mundial para la Salud Sexual llamó a sus organizaciones miembros y a todas las organizaciones no gubernamentales a celebrar cada 4 de septiembre el Día Mundial de la Salud Sexual, en un esfuerzo por promover una mayor conciencia social sobre ella en todo el mundo. Siempre con un lema de referencia, desde entonces a esta parte, la conmemoración hizo referencia a la necesidad de romper tabúes, a que los jóvenes comprendan que tienen derechos y responsabilidades compartidas y a que se promueva la salud sexual para todos en el contexto de un mundo diverso, entre otros ejes centrales. Por su parte, este año el eje es “La salud sexual: el bienestar de la sexualidad”.

Esta celebración depende del trabajo comprometido y voluntario de más de 35 países, entre ellos Italia, Brasil, Venezuela, Chile, Cuba, Japón, Líbano, Croacia, Pakistán, Irán, Colombia, Puerto Rico, España, Turquía, Perú, EE.UU, Macedonia, Indonesia, Lituania y Argentina; los que llevan las actividades competentes a escuelas, medios de comunicación, hospitales, bibliotecas, universidades, plazas públicas, salas de arte y grupos de teatro. El objetivo es extender el reconocimiento de este día y lo que implica, a diferentes contextos sociales a través de la imaginación de sus organizadores.

Nuestra provincia no es ajena a estas inquietudes y tiene su propia acción dirigida desde el Programa de Salud Reproductiva. No obstante, antes de conocer cuáles son las tareas que lleva a cabo al respecto, es preciso comprender a qué se llama Salud Sexual: “La salud sexual es un estado de completo bienestar físico, emocional, mental y social en relación con la sexualidad, no es solamente la ausencia de enfermedad, disfunción o malestar. La salud sexual requiere un enfoque positivo y respetuoso hacia la sexualidad y las relaciones sexuales, así como la posibilidad de tener experiencias sexuales placenteras y seguras, libres de coerción, discriminación y violencia. Para que la salud sexual se logre y se mantenga, los derechos sexuales de todas las personas deben ser respetados, protegidos y cumplidos.”

La Organización Mundial de Salud Sexual detalló estos derechos, los que, a su vez, se enmarcan dentro de los derechos humanos, sin distinción de edad, género, raza o estrato socioeconómico. Ellos son, derecho a la libertad sexual, a la autonomía, integridad y seguridad sexuales del cuerpo; a la privacidad sexual, a la equidad sexual y al placer sexual.

También se consideran derechos sexuales a la expresión sexual emocional, a la libre asociación sexual, a la toma de decisiones reproductivas, libres y responsables; a la información basada en el conocimiento científico, a la educación sexual integral y a la atención de la salud sexual.

En este marco, Mendoza pone su énfasis en asegurar los insumos anticonceptivos y en poner a disposición consejerías y asesorías integrales, con el objeto de cumplir en forma efectiva los derechos sexuales y reproductivos. En este sentido, los servicios se desarrollan con perspectiva de derechos, género y diversidad para lograr la detección de alto riego materno-infantil y reproductivo y su correspondiente seguimiento y monitoreo; para prevenir el embarazo adolescente y para acompañar en el ejercicio pleno del derecho a mujeres que deseen utilizar algún método anticonceptivo.

Además, existe un protocolo para la atención integral de víctimas de violencia sexual y 16 hospitales referentes aplican el kit de emergencia. Por otro lado, en el Hospital Central y en el Lencinas, funciona un área de Diversidad Sexual con un consultorio de atención integral y de hormonización. En lo que refiere a capacitación, ella no sólo es otorgada a profesionales de diferentes disciplinas y a promotores comunitarios, sino que también se ofrece a la comunidad a través de diversos talleres.

Cabe destacar que todas estas acciones son gratuitas, al igual que los métodos que conforman la canasta anticonceptiva: métodos basados en el reconocimiento de la fertilidad, preservativos masculinos y femeninos, anticonceptivos orales combinados u orales de progestágeno solo, anticoncepción hormonal de emergencia, DIUs, T 380 A, Herradua estándar, mini u hormonales; al igual que métodos quirúrgicos como vasectomía y ligadura de trompas.

Por otra parte, cualquier persona que lo necesite puede llamar al 0800 SALUD SEXUAL (222 3444). En él se brinda atención personalizad y se facilita el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva. La línea cuenta con consultoras y consultores capacitados que responden a los llamados de lunes a viernes de 8 a 22 y de 9 a 18hs, en fines de semana y feriados. La llamada es gratuita desde teléfonos fijos y públicos.

Aunque no siempre se perciba como tal, la sexualidad es un aspecto importante de los seres humanos. Todos nuestros actos, palabras, manera de vestir o caminar, la forma como expresamos los sentimientos o nos relacionamos con los demás, son parte de ese repertorio amplio de la personalidad llamado sexualidad.

Sin embargo, cuando las personas no alcanzan la salud sexual, la sexualidad se vive con tensiones, frustraciones, miedos y violencia. De ahí que la salud sexual sea considerada un factor básico y primordial para la salud física y mental de hombres y mujeres. Por ello, es fundamental aumentar los esfuerzos para que las personas se reconozcan como sujetos de derechos en el campo de la sexualidad y la reproducción, lo que implica la toma de decisiones sobre sus propias vidas de manera autónoma, placentera y responsable.

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