Tesla model 3

marzo 30, 2016 12:29 pm

El Tesla Model 3, que se presentará en California en unos días, tiene muchas esperanzas, tanto del sector como de los propios consumidores, puestas en él. De hecho, antes incluso de su presentación en sociedad, antes de los datos abultados de sus especificaciones y de las tablas comparativas de la competencia, ya se le ha otorgado el sobrenombre de democratizador del eléctrico: el coche que va a venir a traer la tecnología de Tesla al gran público dando un golpe en la mesa de este nuevo mercado incipiente.

tesla-model_s_interior-3-970x546-c

Pero más allá de las esperanzas y los sobrenombres, la llegada del Tesla Model 3 puede marcar un antes y un después. No ya en términos democratización del eléctrico del lujo, pues entonces supondría estandarizar una tecnología que deja el nicho del lujo para llegar al general, más bien a traer la tecnología de Tesla, que quizá es la más conocida de los eléctricos de una forma más asequible que permita a la compañía, aparte de volver positiva su cuenta de resultados, poner en marcha un modelo de negocio que ayude a cambiar el sector de los eléctricos y convertirlos en una alternativa, presente y competente, a la combustión tradicional.

No es ningún secreto que el supuesto Tesla Model 3 tiene nerviosos a los grandes fabricantes de automóviles que juegan más o menos en misma línea de precios que la compañía de Elon Musk. Más por el concepto que por el precio, y quizás por el misterio y a expectación que levanta la compañía con cada anuncio, y no tanto por la llegada de un Tesla barato, puesto que tanto su precio como su disponibilidad ya está confirmada a la espera de especificaciones, el mercado bien puede hacerse una idea de lo que viene.

Vilner-Tesla-Model-S-3

Ahora bien, el concepto de coche de lujo asequible no es nuevo. Excepto las grandes marcas de superdeportivos, el mid-range tiene su lujo barato, si es que eso no es una contradicción en sí misma. No obstante, la marcas que participan en la misma liga que la que juega Tesla están utilizando el eléctrico como plataforma de pruebas: tecnologías novedosas a precios de early-adoptions en el mercado como forma de amortizar las inversiones que la carrera del eléctrico está forzando a los fabricantes, pero ninguna es una propuesta apta para llegar de forma masificada a un mercado cuya estructura no está del todo preparada para el desembarco del eléctrico.

Y aquí es donde está la trampa de Tesla: ejercer presión sobre otras marcas de alta gama para reforzar su oferta en el nivel de entrada y empujar hacia delante un mercado que no ha terminado de despegar más allá de los utilitarios para ciudad que, seamos realistas, están muy lejos de lo que ofrece un Tesla S o un BMW i8.

Dejá tu opinión

comentarios