Boudou DELIA

mayo 31, 2016 8:30 pm

Las posiciones extremas y las actitudes violentas aún no pueden ser erradicadas de algunos dirigentes políticos argentinos que poco a poco deberán ir interpretando el deseo de las mayorías de vivir en paz y mirar hacia adelante

A Dios rezando y con el palo dando

En los extremos más virulentos en esta Argentina que nos toca vivir, sin lugar a dudas el primer puesto de la intolerancia, se lo lleva la indescifrable Hebe Bonafini, quien, después de prácticamente insultar al papa Francisco, lo visitó y fue recibida como una jefe de Estado, previo a pedir perdón en una audiencia particular de casi dos horas. Cuando finalizó la misma, se despachó con toda clase de improperios y extremismos contra el presidente Mauricio Macri, aseverando que deshizo en cinco meses lo que hizo el kirchnerismo en doce años. Lo acusó de violencia de Estado y de castigar a los pobres, entre otras fuertes criticas al Gobierno.

Para ella no tiene valor ni cuenta como una buena medida el haber vuelto al concierto mundial luego de salir de default, o el anuncio de pagar los juicios eternos de millones de jubilados, el aumento del 45% de sus haberes, o la decisión de pensionar a todas las personas de 65 años en adelante con un 80% del haber de una jubilación.

Bonafini insiste en acusar al Gobierno de intolerante y soberbio, aún cuando en los canales estatales, se deja criticar y vilipendiar por parte de quien lo desee, entre ellos los Adrián Paenza, algo realmente utópico en los doce años de gobierno K, donde un periodista como Juan Miceli era despedido por opinar distinto al relato del gobierno de CFK.

Algo está cambiando en nuestro país, y es que cualquier opositor por mas acérrimo que sea, tiene las puertas abiertas del canal estatal para manifestarlo, y eso es un avance más que importante y trascendental.

Dios los cría y el Diablo los junta

En esta embestida furibunda que suelen sufrir todos los gobiernos democráticos que no son peronistas, justicialistas, menemistas o kirchneristas, suelen aparecer grupos o movimientos políticos como MILES, donde se pueden ver juntos a Luis D’Elía, caracterizado dirigente piquetero, famoso por numerosos hechos de violencia; a Fernando Esteche, líder del duro grupo de choque Quebracho; al multiprocesado ex vicepresidente Amado Boudou; a Gabriel Marioto, ex vicegobernador de la provincia de Buenos Aires, y al jefe de La Cámpora, Andrés Larroque, entre otros, que, al decir de varios analistas propician y motorizan la oposición mas dura hacia el presidente Macri. Todos ellos llamando a rebeliones y actos sediciosos que apresuren el fin de este gobierno democrático.

Como se puede ver, lo más parecido al tren fantasma de la política vernácula, que se reúnen sin ningún tipo de proyecto, pero sí unidos por el odio hacia Macri y por la pena de haber sido y la tristeza de ya y no ser, como dice la letra de tango que o casualmente se llama Cuesta abajo.

También contra los solidarios

Nadie se salva de esta grieta salvaje, ni siquiera la buena y solidaria Margarita Barrientos, quien vivió esta extrema intolerancia que de a poco está llegando a la violencia.

El pasado 25 de mayo vio cómo destruían bolsas de alimentos que la gente donaba en la Plaza de Mayo y por la sola sospecha de un acercamiento al presidente Macri, fue insultada y su camión recolector de donaciones obligado a salir a las apuradas por grupos ultra K.

Mas cercano a nosotros y en nuestra provincia, también las ONG que ayudaron en parte a paliar la situación en que se encuentran los animales del Zoológico y la reconocida protectora Jenifer Ibarra, tuvieron que padecer y sufrir toda clases de improperios y difamaciones por parte de sindicalistas, más preocupados por defender sus privilegios que por solucionar los graves problemas de los pobres animales que sufren todo tipo de abandono por parte se personajes inescrupulosos, entre los cuales dicen, estan hasta los propios empleados encargados de velar por la salud y bienestar de todos los animales.

Hora de decir basta

A intolerantes, extremistas, saboteadores, a los que proponen viejos métodos como “mendozazos”, sediciones, o apedrear al Presidente; a los que critican y no proponen nada, a los se aferran a un poder perdido, a los que defienden a los procesados por enriquecimientos por el solo hecho de ser kirchneristas, a los que no reconocen nada bueno del Gobierno, a los que sólo añoran en retornar al poder para su propio beneficio, basta a la oposición por oposición misma, a los que hablan livianamente de dictadura, a los que agrandan la grieta, a los que no tienen autocrítica, a los que no reconocen errores luego de años de gobierno,basta por favor, de una vez por todas, miremos hacia delante, el futuro nos espera a todos los argentinos sin distinciones porque, en definitiva, somos todos hermanos e hijos de un mismo país.

Dejá tu opinión

comentarios