1er debate democrata

octubre 14, 2015 4:56 pm

El primer debate demócrata de los precandidatos a la candidatura para la presidencia de Estados Unidos dejó una tendencia por demás clara. Hillary Clinton salió favorecida de la “contienda” de propuestas al mostrarse como la más sólida y experta en la mayoría de los asuntos, pero también al no encontrar en su principal contrincante presente, Bernie Sanders, el rival incisivo que se esperaba.

A falta de cinco debates demócratas y meses de carrera, salvo una inesperada sorpresa, sólo la entrada del actual vicepresidente Joe Biden podría poner en duda la nominación de Hillary Clinton.

El debate fue organizado por la cadena de televisión CNN y más de 1.300 personas asistieron al hotel “Wynn” de Las Vegas, donde los cinco aspirantes del Partido Demócrata que aspiran a lograr la nominación de candidato a la Presidencia de Estados Unidos: además de Clinton y Sanders, los exgobernadores de Maryland y Rhode Island, Martin O`Malley y Lincoln Chafee, y el ex senador por Virginia Jim Webb.

Al comienzo del debate le precedieron un video de apoyo al partido del presidente Obama y el cántico del himno nacional estadounidense a cargo de la célebre solista de country Sheryl Crow, mientras los cinco contendientes escuchaban alineados y con la mano en el pecho. Hasta los últimos minutos, la CNN mantuvo preparado un sexto atril y la invitación abierta a Biden por si decidía presentarse.

Esta primera contienda demócrata va a ayudar a Hillary Clinton a recuperarse del desgaste acumulado los últimos meses. La ex Secretaria de Estado, que sumaba ya con este 36 debates electorales, no tuvo rival consistente en ninguno de los asuntos que podían ponerle en aprietos.

Sólo ante la ofensiva de Sanders sobre el exceso de poder que acumula Wall Street, que a su juicio “regula al Congreso, más que el Congreso regula a Wall Street”, Clinton tuvo que salir a sostener las medidas que se han tomado en defensa del consumidor a raíz de los abusos durante la crisis financiera.

En “Política Exterior”, la discusión sobre Rusia y la guerra de Siria también dejó sola a la ex secretaria de Estado, la única que abiertamente se mostró a favor de impulsar la creación de una “zona de exclusión aérea” para proteger de Rusia a los islamistas moderados ayudados por Estados Unidos.

Como era lógico, fue en este eje del debate donde Clinton se mostró más experta y segura, frente a Sanders que ofreció “lagunas insospechadas” en lo que se espera de un aspirante a presidir Estados Unidos.

En los últimos minutos del debate, una confiada Clinton, segura de haber protagonizado un buen debate y cada vez más desenvuelta, pasó del debate al “proselitismo” cuando se lanzó en busca del voto femenino, con un “quiero ser la primera mujer presidenta de los Estados Unidos”, y cuando realizó distintas acometidas contra los republicanos.

 

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