Aconcagua

marzo 28, 2016 7:11 am

La gente cansada de tanto manoseo de dinero público y hastiada de soberbia y corrupción por igual, mira con mucha desazón lo que ocurre en el escenario provincial.

Ciudadano que voto con convicción republicana un “cambio” en todo aspecto y sentido de la vida pública. Sobre todo para recuperar el honesto camino de hacer política en una verdadera democracia. La misma que contienen leyes, instituciones y una constitución que rigen la conducta de todo ciudadano, sobre todo aquel que, dedicado a la política es designado a ocupar lugares en los poderes del estado.

Todos sabemos lo que aquí ha ocurrido en los últimos tiempos. Conocemos que aplicando eso de que “la política es el arte de todo lo posible”, muchos hicieron el gran negocio de su vida. Pues allí se defraudó al estado en la más descarada variedad de formas y estilos Lo grave y sorprendente es que NADIE fue preso, NADIE ni siquiera paso por etapa de juicio y por obviedad NADIE pasará por tribunales. El caso testigo de lo que hablamos es el Caso Matar-Cazabán que ha tenido todas las chicanas políticas y judiciales que la gente no imagina. Corrupta maniobra sin precedentes en la historia mendocina, donde, de acuerdo a lo investigado por el fiscal de delitos complejos Santiago Garay, se defraudó al estado con cifras millonarias en sobrefacturación y sobre precios de servicios con la publicidad oficial. Una cuestión que, como se dijo, albergó todo tipo de oscuros mecanismos para que el fiscal primero y algún tribunal, después, lleven a juicio a los involucrados en el caso.

Pero también las anormalidades que cansaron a la gente fueron entre otras cuestiones esa cadena de innecesarios y reprochables favores que se hacen dentro de las estructuras de los poderes del estado. Esencialmente en los Ejecutivo y Legislativo, sin dejar de analizar casos sucedidos en el Judicial, aunque casi esporádicos, que no quita que “sean incorrectos”.

No se puede concebir que dichas estructuras se transformen en “bolsa de trabajo” en todo cambio gubernamental. Allí convergen familiares de distinto orden: “esposos, esposas, hijos, cuñados, hermanos, suegros, hermanos del cuñado, hijos de la cuñada, primos de la novia y hasta aquel sobrino que necesita ese oportuno laburito, que no le requiere de mucho tiempo (¿?) y que le sirve para ir tirando con los estudios (¿?) o para mitigar la desocupación (¿?)”.

Hoy tanto la Legislatura, como dependencias de Gobierno tienen nuevos “inquilinos”. Los detectados revisten categoría de familiares directos en la mayoría de los casos. Salvo el caso del “yerno del Director General de Escuelas” quien, obligado por el escándalo en plena paritaria docente, debió renunciar a ese “trascendente lugar” que según Jaime Correas era vital para el proyecto educativo encarado por la gestión (¿?). Y con ese argumento se justifica la presencia de familiares en lugares clave del gobierno (¿?). Como que son los “únicos capacitados e idóneos” en el andamiaje del estado. Entonces con total desparpajo, amparados por reglamentación y/o procedimiento que NO impiden ninguna maniobra aplican a cara descubierta la mugrienta actitud de “el fin justifica los medios”.

Nadie en muchos casos detectados pone en tela de juicio las capacidades de “los familiares conchabados”. Por el contrario, en la mayoría de ellos se resaltan habilidades intelectuales. El lógico cuestionamiento es que por ser familiar de…, se saltó descaradamente todo procedimiento que a otros ciudadanos les lleva su tiempo y su preparación para alcanzar ese lugar que en muchos casos es una meta inalcanzable. Salvo claro que sea Silvia Cornejo (hermana del gobernador) quien asumió la coordinación de la Delegación Centro Sur de la DGE.

De repente en municipios del justicialismo fueron albergados funcionarios y parientes que se quedaron fuera de la estructura pública provincial con el cambio de gobierno. A su vez y como una “explosión laboral” intendencias del frente Cambia Mendoza recibieron los familiares de dirigentes y funcionarios de áreas públicas de la provincia o de otros municipios. Todos transformados en una intencional y compleja maraña difícil de desenredar para que nadie pueda enterarse de los sucios pasos. De ello podríamos traer lo que sucede en el parlamento provincial con un ejemplo que es tan burdo como inaceptable. Allí, la senadora Norma Corsino ubicó como asesor (¿?) a su hermano Luis en el despacho del senador Eduardo Giner. La justificación es redundante “la necesidad de contar con personal idóneo en la función (¿?).

La provincia de Mendoza no está bien. Al igual que el país, tiene serio aprieto económico, financiero y social. Por lo que se le dice al mendocino que hay que hacer esfuerzos para salir del duro momento. Que ello implica ahorro y una fuerte reestructuración de los gastos del estado para recuperar la capacidad de las cuentas públicas. Pero también, para recuperar la honestidad de hacer política ante ese ciudadano cansado del “curro público”. Entonces ¿cómo se condice esto con esas turbias señales que hoy se apuntan? Nadie puede justificar NADA de todas estas maniobras. Porque no hay justificación, ni aún cuando se defienda la necesidad de contar con personal capacitado. Porque “ese personal NO es el único” ya que existen otros capaces ciudadanos. Porque contundentemente NO ES CORRECTO utilizar influencias y lugares del estado en maniobras que el ciudadano se cansó y esperó que el nuevo tiempo las sepultara. Algo, que lamentablemente no sucedió oscureciendo “esa honradez que no solo hay que tener, sino parecer”.

Daniel Gallardo – Periodista y Productor de Estudio Cooperativa 91.7 y Diario El Ciudadano

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