maestro

julio 16, 2016 11:13 am

Todas las semanas entre dos y tres docentes son agredidos físicamente y uno por día es víctima violencia verbal, según los datos preliminares de un informe realizado por la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB).”Esos son los primeros resultados que surgen del ‘Informe Sobre Violencia hacia Docentes: Razones y Causales’ que presentaremos en los próximos días; se trata de un relevamiento realizado en 90 distritos con distintos docentes de diferentes escuelas”, explicó la titular de ese gremio, Mirta Petroccini, en declaraciones al Diario Popular.
El trabajo determinó, según la sindicalista, que “las agresiones físicas que los docentes padecen son golpes, empujones, tomadas de cuello, tiradas de cabello, cachetadas, trompadas o cortes con elementos y la violencia verbal tiene que ver con insultos, descalificaciones y amenazas”.
“También se registran casos en los que se raya el auto de los docentes o se les rompen las cubiertas de esos vehículos” indicó Petroccini e hizo mención a que “en menor incidencia, además se registra agresión de alumnos hacia los docentes”. En ese sentido, aseveró que las causas de las agresiones son diversas: “Los padres o adultos se enojan si el chico no está primero en la fila, si el nene tuvo un cinco en vez de un seis, si no pasó a la bandera o si se lo sancionó por algo”.
Por otro lado, el informe determinó que un elevado porcentaje de los docentes son sostén de familia, por lo cual Petroccini evaluó que “o sea que hay una doble carga: dar respuesta a la demanda de ser proveedor de hogar y estar en la tarea docente”. “Tanto los docentes, como los directores y los equipos de orientación escolar tienen una enorme cantidad de demandas en una jornada laboral de cuatro horas: deben dar respuesta a lo técnico-pedagógico, dar respuesta a demandas sociales, hacer de psicólogo, de asistente social y prever que todos tengan su porción decomida”, remarcó.
La titular de FEB especificó que “cuando el docente llega a la consulta, ya llega dañado” e ilustró que “entre el 36 y el 42 por ciento de los docentes que consultan al área de Servicio de Violencia Laboral ya fueron víctimas de violencia”.
“Además del golpe físico, el maestro tiene un daño psíquico y emocional. Indudablemente, ese docente solicita una licencia, no está apto para continuar trabajando quemado y esquilmado”, concluyó.

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