urnas ok

abril 18, 2015 8:52 am

Uno por estas horas se pregunta una y otra vez ¿cuántos ciudadanos saben qué se vota y porqué se vota el domingo próximo?, o ¿se sabe cuántas veces y por qué la gente habilitados para votar este año, deberá concurrir a las urnas?

Interrogantes que componen un repetitivamente tedioso cúmulo de aspectos negativos, que no le han hecho bien a la democracia. Aspectos que en un principio, cuando el país regresaba a la democracia en el histórico octubre de 1983, eran comprensibles y hasta cierto punto aceptables que los ciudadanos incurrieran. Y con el tiempo también eran ciertamente comprensibles por los caminos económicos, financieros y sociales a los que la gente fue introducida en la vida nacional. Pero ahora no, son inaceptables ante las conductas que debería tener ese ciudadano.

No se puede concebir que ya la gente no asuma responsabilidades a la hora de sufragar. O porque no se informó, o porque no entiende o porque directamente no le interesa, en cualquiera de los casos el tema es grave. Ya que está denotando desinterés y compromiso cívico por los destinos de su nación. Además de inmovilizar y por consiguiente retrasar el avance y enriquecimiento del sistema democrático elegido. A propósito, alguna vez Lyndon Johnson ex presidente de los Estados Unidos de Norteamérica había dicho que: “El voto es el instrumento más poderoso jamás concebido por el hombre para derribar la injusticia y destruir las terribles paredes que encarcelan a hombres por ser diferentes de otros hombres”. Expresión que la concatenamos  con las palabras de Alfredo Pérez Rubalcaba. El prestigioso político del socialismo español había afirmado que:”Cuanto menos se tiene más importante es tu voto. Los votos construyen hospitales. Con la indiferencia no se construye nada”. Valor del sufragio que pondera otro hombre de la política española, el ex presidente Adolfo Suarez, quien también había afirmado con contundencia que “El futuro no está escrito, porque sólo el pueblo puede escribirlo”

Ante estos dichos con fuerte contenido cívico y volviendo a nuestra realidad, uno cae en la cuenta que el no tener documentación al día, el no saber dónde se sufraga y el no conocer lo que dice la constitución de ese derecho, es una muestra de inmadurez institucional de la que solo es responsable el ciudadano. Aunque también está la cuota de la falta de políticas de estado en los ámbitos social y educativo para enseñar a construir esa necesaria consciencia ciudadana.

La república Argentina ha sufrido mucho para llegar a conservar definitivamente su estado democrático. Esto implica que la gente debe tener memoria y que el ciudadano debe entender y asumir que los importantes cambios de su vida de país, como así el legado de sus hijos están en sus consciencias. Sobre ello, alguna vez el escritor estadounidense Charles Bukowski había escrito que “La diferencia entre una democracia y una dictadura consiste en que en la democracia puedes votar antes de obedecer las órdenes”.

Las personas de este país tan grande, tan majestuoso, tan lleno de todo en naturaleza, en territorio, en talentos, muchos talentos, necesitan terminar de cerrar ese deuda con la democracia. El domingo para el caso de los mendocinos es el primer paso. Debemos pensar que eso que muchos hemos añorado, pregonado y peticionado se está por producir, “limpiar las mañosas y sectarias conductas de los partidos políticos”. Tenemos esa forma anhelada de depurar las instituciones políticas eligiendo lo mejor de ellas a nuestro sabio entender. Entendimiento que solo se da creciendo en el conocimiento de lo que hacemos a partir de entender nuestro derecho a votar. Ha saber utilizar ese voto y a comprometernos por medio del mismo con el tiempo que viene, dependiendo de nosotros que el mismo sea próspero por y para nosotros, por y para nuestros hijos, por y para esa nación democrática que todos merecemos vivir.

Daniel Gallardo – Periodista y Productor de Radio Estudio Cooperativa 91.7 y Diario El Ciudadano

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