bronceado

febrero 11, 2015 7:26 am

Los diagnósticos por cáncer de piel en la provincia de Mendoza se triplicaron durante los últimos 7 años y la tanorexia (adicción al bronceado) es la principal variable que determina el incremento. El dato surge a raíz de una encuesta realizada por la Sociedad Argentina de Dermatología, en donde el 85% de los pacientes diagnosticados de algún melanoma, reconoce cierto grado de dependencia a la exposición de rayos solares (naturales y/o artificiales).

En tanto, desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) aseguran que por año (desde el 2007) se diagnostican 132.000 casos de melanoma en el mundo y se producen 66.000 muertes, de las cuales, un 43% de los casos fue antecedido por la exposición prolongada al sol con fines estrictamente estéticos.

La tanorexia o adicción al bronceado, es el término usado a menudo para describir una condición en la cual una persona genera una necesidad obsesiva para lograr un tono de piel más oscuro, ya sea tomando el sol al aire libre o en cabinas de rayos UV, que nunca alcanzará, al creer que tiene un tono más claro que el real.

En la campaña anual de prevención del cáncer de piel 2015, de la Sociedad Argentina de Dermatología, se obtuvo la siguiente información. Del total de los encuestados (9.551 personas de todas las edades), el 59,3% refirió un contacto solar ocasional, en tanto que el 29% reconoció una exposición diaria.

Asimismo, se consignó que el 28,7% se protege del sol a diario, el 28,5% no lo hace nunca y el 24,5 sólo lo hace en vacaciones.
“Otro dato interesante resultó que sólo la mitad de los encuestados se aplica más de una vez al día el protector solar y que comparado con 5 años atrás, esto último no había variado. No protegerse de las radiaciones ultravioletas conlleva consecuencias preocupantes para la salud de la población”, comentó Laura Mijelshon, doctora del centro Piel y Estética, en Buenos Aires.

Un estudio publicado en marzo de 2014 en la revista de la Academia Americana de Dermatología, en el que participaron más de 500 estudiantes universitarios muy tomadores de sol, mostró que más del 30% de los encuestados tenían dependencia al bronceado y que el 12% presentaba signos de dependencia problemática al bronceado.

Ambas clases de bronceado, se vinculaban significativamente con elementos de tipo obsesivo compulsivo y con distorsión de la imagen corporal (dismorfofobia). En ciertos casos, la dependencia al bronceado se asociaba con el peligroso abuso de alcohol, y/o drogas y/o cigarrillo.

“Según esta investigación, sería posible que algunos síntomas de trastorno obsesivo-compulsivo y de dismorfofobia, conduzcan a un bronceado excesivo, aunque los resultados hacen pensar que hay algo más que esos dos desórdenes psicológicos, ya que la del exceso de bronceado, podría tratarse de una adicción en sí misma”, señalan los dermatólogos. Además, los especialistas dijeron que “para estas personas, las campañas informativas de salud pública y los mensajes de prevención, no son de gran ayuda, por lo cual son necesarios una correcta evaluación, un tratamiento y un seguimiento adecuado”.

Al ser causado por las radiaciones ultravioletas, el cáncer de piel se considera uno de los cánceres más evitables. El público en general conoce los daños potenciales del sol y de la cama solar pero, a pesar de ello, muchos continúan bronceándose intencionalmente.

Es fundamental respetar los horarios de exposición solar (no hacerlo entre las 11 y las 16), así como aplicar siempre protector solar indicado por el dermatólogo, media hora antes de exponerse, renovándolo cada hora y media a dos horas.

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