felipe de edimburgo

junio 10, 2016 9:04 pm

Felipe el “griego” no renuncia a sus fueros y está dispuesto a celebrar por todo lo alto este viernes su 95 cumpleaños, pese a su “baja” involuntaria en el reciente aniversario de la batalla de Jutlandia por consejo médico. Atrás quedan sus operaciones de corazón y sus problemas con la vejiga. El príncipe de los exabruptos  piensa seguir dando guerra mientras el cuerpo aguante, como lo demuestra el hecho de que el año pasado asistió a más actos oficiales que Guillermo, Kate y Enrique juntos.

“Mi primera, segunda y última dedicación es no decepcionarle nunca a la Reina”, ha reiterado estos días, como dando a entender que no bajará de marcha mientras no lo haga ella, que en abril cumplió los noventa y este próximo domingo lo celebra con “todas las pompas” junto a 10.000 comensales en el Mall de Londres.

Lejos queda también el revuelo causado este mismo año por el documental transmitido por un canal británico que desempolvaba las legendarias infidelidades de Felipe, de Zsa Zsa Gabor a la actriz del West End Patricia Hodge, pasando por sus escapadas al Soho en la edad de oro de las “showgirls” o por su pasión compartida por los eventos deportivos con Lady Penny Brabourne.

Ahora, no “cabe duda” que Felipe no pierde su “magnetismo” sobre la Reina, a la que sigue llamando Lilibet y con quien se casó en 1947, intuyendo tal vez que con el tiempo pasaría a la historia como el consorte de más largo recorrido de las islas británicas (en abril del 2009 superó los 57 años 70 días que ostentaba la Reina Carlota, esposa de Jorge III).

Su soberbia y su insolencia manifiesta son también dos marcas infalibles de la casa real, inclusive aún hoy, transformándose en prueba irrefutable de que aún le queda un “poco más de cuerda”.

 

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