Feria Americada

mayo 16, 2016 7:30 pm

Tantos años de despilfarro, corrupción y desigualdad social, repercuten hoy sobre una clase baja que en el 2015 no tenía para llegar a fin de mes y ahora no llega ni a la quincena. Según estudios, los índices de pobreza siguen aumentando y la inflación, lejos de bajarla como prometieron, sigue subiendo. Los grandes comercios –supermercados e hipermercados–, también hacen lo suyo y aumentan precios sin ningún tipo de escrúpulos ni controles. De esta forma, el panorama de situación, relega a los más necesitados bajo una atmósfera de incertidumbre, falta de progreso y necesidades básicas insatisfechas que día a día se profundizan más. Pero la gente la sigue luchando y una vez más se exprime el cerebro en post de la supervivencia en una selva que por estas horas colapsa buscando dinero.

Así, una vez más y como siempre sucede en Mendoza, ante este tipo de climas, afloran ciertas tendencias cooperativas que, de alguna forma, logra ponerle paños fríos a la realidad que por estos días, vuela de hambre, delincuencia e injusticia social.

Ferias americanas solidarias, sorteos benéficos con origen en agrupaciones vecinales, campañas barriales de concientización sobre personas en situación de calle, compras comunitarias y el resurgimiento de aquellos puestos de intercambio de productos –trueque–, que en la crisis del 2001 hicieron furor, son las modalidades de ‘supervivencia’ que hoy aplica el mendocino para poder abastecer a sus familias. Analicemos una por una.

Ferias americanas solidarias

Nacidas en la iglesia de Los Jesuitas, pero replicadas por varias asociaciones de voluntariado benéfico, las ferias americanas son una forma de ayuda mutua. El sábado, por ejemplo, se llevó a cabo la feria solidaria más grande de toda la provincia. Las organizaciones benéficas Mar Adentro y Puente Vincular, realizaron una feria para ayudar a la escuela Ángel Rizzo de Lavalle (comunidad huarpe) y al grupo de reinserción social Los Jinetes, una entidad dedicada a darles techo y hogar a las personas en situación de calle.

Sobre la mecánica de donación y venta solidaria, Analía Cáneva, de la ONG Mar Adentro, dijo: “Con todo lo que la gente nos dona, organizamos stands de venta a muy bajo costo. La idea es que aquellos que más lo necesitan puedan elegir la ropa que quieran usar y no solamente limitarse a lo que les regalan. En nuestras ferias se pueden encontrar, por ejemplo, pantalones de jean a $30, tapados de dama por $100, camisas de hombre por $40 y remeras de niño por $10”.

Estas acciones solidarias no sólo contribuyen desde lo inclusivo, sino que además suma significativamente desde lo humano, ya que al imponer un costo económico –muchas veces simbólico–, aquella persona en situación de vulnerabilidad siente que no le están regalando nada y además tienen la posibilidad de elegir. “Todo el dinero que recaudemos este sábado lo vamos a destinar para ayudar a dos asociaciones benéficas que hoy brindan servicios paliativos a la lluvia y el frío”, dijo Cáneva.

Rifas sociales

“Todo el barrio participa. Vamos casa por casa vendiendo números. para un sorteo que realizamos todos los sábados. Participar cuesta $2 y te podés ganar una canasta familiar. Sorteamos cinco canastas todas las semanas”, dice María Pérez de la unión vecinal San José, de Guaymallén. En ese barrio, la agrupación de vecinos además de recibir mercadería barata y venderla a bajo precio, también ‘regala’ los excedentes no vendidos como canastas familiares. Con el dinero recaudado se compra carne y se hace un asado popular a fin de mes.

El abrazo anónimo

Alumnos, agrupaciones no gubernamentales y vecinos de varios barrios carenciados de la provincia, están llevando a cabo acciones de concientización frente a aquellas personas que hoy están en situación de calle. Los niños reparten volantes que hacen en las escuelas y los más grandes distribuyen alimentos y abrigos entre los que menos tienen. Estas buenas acciones, por estos días se pueden encontrar en el barrio Santa Ana, El Pastal, Los Ciruelos, Municipal, La Favorita, etcétera.

Compras comunitarias

Una alternativa de ahorro que hoy se aplica más que nunca es comprar entre varios.

La mecánica sería la siguiente: se reúnen varias personas y realizan compras comunitarias en ferias cooperativas. “Hacemos un fondo todos los lunes, por ejemplo, de $200. Así, cada semana un matrimonio diferente va a la feria de Godoy Cruz y compra para todos. Somos unas familias, todas de la cuadra”, comentó Alicia Galarza, vecina del barrio La Gloria. “De esta forma, podemos ahorrar hasta el 30%”, aseguró la ama de casa consultada por este medio.

Y un día… volvió el trueque

Una fotografía de lo peor de los 90 y 2000 ya se está reinstalando en la Argentina. Los clubes del trueque han comenzado a rearmarse después de casi diez años. Se cree que el último estuvo en el 2005. Cuando sectores considerables de la población empiezan a caerse del sistema, buscan galpones o espacios abiertos para empezar a intercambiar servicios u objetos en una clara economía de supervivencia. En Jujuy, Mendoza, en Villa Carlos Paz en Córdoba y en Hurlingham en la provincia de Buenos Aires cientos de vecinos están volviendo a organizarse en torno a improvisadas mesitas de caballetes para lograr lo que ya no pueden comprar.

En nuestra provincia, todavía no se vuelven a organizar de forma popular pero se conocieron varios casos en donde a través de redes sociales, las personas acuerdan para encontrarse y canjear un objeto por otro.

Sin embargo, desde el nodo El Trébol, dicen que es muy probable que se vuelva a la actividad como hace diez años.

Dejá tu opinión

comentarios