Hierro Indio, Legislatura de Mendoza

noviembre 23, 2014 10:51 pm

Desde la llegada al poder de Raúl Alfonsín, aquel 10 de diciembre de 1983, las votaciones en la Legislatura han variado de un partido a otro; se pierde o se gana, ese es el juego de la democracia. Ahora bien, ¿por qué Paco Pérez, al enterarse del rechazo al proyecto minero Hierro Indio por parte de la mayoría opositora en la Cámara de diputados, declaró que “ha sido un día muy triste”, a raíz de lo sucedido en la Legislatura?
Además catalogó de irresponsable a la oposición y dijo que “pudieron más los intereses particulares y políticas individuales, que el interés colectivo de todos los mendocinos”. Toda una serie de declaraciones más dignas de un año electoral que del 2014 que vivimos.
También hizo referencia elíptica a Alfredo Cornejo, su principal líder antagonista en la provincia, que últimamente se ha tornado en la obsesión del Gobernador, quien ve en el intendente de Godoy Cruz, al causante de todos sus males.
Si en noviembre encontramos un Pérez tan susceptible e intolerante con la oposición, no quiera imaginar cuando se trate a fondo el Presupuesto para el año entrante, y cuando los sindicalistas empiecen a presionar por sus respectivas paritarias.

Capitanich contra la CTA
Cuando Pablo Micheli, titular de la Central de Trabajadores de la Argentina opositora, pronosticó que “no tendremos un diciembre tranquilo”, el jefe de Gabinete salió con los tapones de punta, hasta decir que “el secretario de la CTA estaría incurriendo en la infracción de “apología del delito”. Como si Capitanich fuera de otro país y no supiera lo altamente peligroso que se tornan los reclamos en épocas de fiestas de Navidad y Año Nuevo.
Si hasta Miguel Calvete, titular de la cámara que agrupa a los supermercados chinos, salió a pedirle al Gobierno que “refuerce los operativos policiales en prevención de posibles riesgos de saqueos, que generalmente se producen en diciembre”.
Hasta aquí al menos podemos afirmar que la reacción del jefe de Gabinete fue, por lo menos, exagerada ante una opinión que demuestra una preocupación legítima.

La Justicia también ligó
Capitanich se está caracterizando últimamente por hacer declaraciones rimbombantes y de extrema agresividad cuando alguien critica al Gobierno. La semana pasada fue el turno del periodista de TN Fernando Carnota, a quien en reiteradas ocasiones lo trató de “marmota”, como si fuera una discusión de café o de la calle, olvidando el importante rol que cumple en el Estado, cuando debería ser más cauto y serio.
En su enojo, porque la Justicia investiga presuntas irregularidades en empresas como Hotesur SA (propiedad de la familia Kirchner), el jefe de Gabinete no se privó de afirmar que “hay un golpismo activo del Poder Judicial, y de algunos jueces que hostigan permanentemente al gobierno o a funcionarios de gobierno”. Increíblemente, habla de golpe con todas las connotaciones que esa palabra tiene para nuestro país, viendo sombras y enemigos donde no los hay.
¿Acaso la Justicia no es para todos? Lo normal sería que todos los funcionarios se pusieran a disposición de ella, en vez de criticarla cuando son investigados.

Lilita contra todos
En los ámbitos políticos aseguran que la díscola legisladora “está para una convención de psiquiatras”. Es que Elisa Carrió se torna cada vez menos creíble, haciendo declaraciones que son más para programas de chimentos que para el periodismo político. Tal vez ella piense que salpicando sin pruebas para todos lados, obtenga algún rédito electoral, pero la opinión en la calle difiere mucho de lo que ella desea. Hasta a Julio Cobos, político mesurado y tranquilo si los hay, se lo escuchó decir que “si hubiera sido un hombre (por Lilita), seguro que le daba una piña”.
Es que Lilita, en esa mezcla de chiste y algo de sorna, se da el gusto de descalificar moralmente a quien se le dé la gana; la reciente señora de Martín Insaurralde, Jésica Cirio, también cayó bajo la lengua filosa de la errante Carrió, que seguramente estará analizando a qué partido ir, después de abandonar UNEN. Por lo pronto, Mauricio Macri la espera con los brazos abiertos, hasta que en el futuro la taba se dé vuelta y la furibunda legisladora también la emprenda con el líder de PRO, algo que conociendo los estados de ánimos de la chaqueña, es muy probable que suceda.

Barcesat contra senadores
El abogado constitucionalista kirchnerista Eduardo Barcesat denunció por sedición a los senadores Ernesto Sanz, Edgardo Morales, Fernando Pino Solanas, Juan Carlos Romero, Diego Santilli, y a todo otro que haya suscripto el compromiso público de impedir la cobertura de la vacante dejada por el ministro Raúl Zaffaroni, quien renunció recientemente a la Corte Suprema de Justicia.
Es increíble que el legítimo derecho de legisladores de la oposición, que se pueden unir, o no, según lo crean conveniente, votar a favor o en contra, como sea su pensamiento, haya producido tal escozor en esferas gubernamentales; hasta instruir al polifuncional Barcesat, otrora asesor de Carlos Menem, para que hostigue a legisladores que no hacen otra cosa de utilizar reglas válidas que permiten la democracia.
El senador Ernesto Sanz difundió que el Krchnerismo sueña con ver presos a los legisladores que firmaron el compromiso. Barcesat también sugirió que “si tuvieran un poco de autocrítica, harían papel picado con esa carta”. Como vemos, desde el Gobierno hay “tolerancia cero” con la oposición.
d’elia quiere ser agresivo
Mediante su cuenta de Twitter, el piquetero expresó: “Ante el golpe destituyente. Simbólicamente debemos dejar clavada en una pica, la cabeza de Bonadío en la vereda de Comodoro Py. Destitución ya”, un amenazante y tenebroso mensaje hacia el juez, que sólo ha pecado por ejercer su función de investigar posibles delitos de empresas de la Presidenta.
Esperemos que D´Elia, ahora que Brasil pide que se investigue al empresario kirchnerista Cristobal López por posibles vínculos con el ex director de Petrobras Roberto Costa –acusado de integrar una red de corrupción–, no pida ver la cabeza de Dilma Rouseff en una pica, porque nos podría traer problemas internacionales con un país hermano.
En fin, todo un despropósito de hombres del Gobierno que tendrían que estar solucionando alguno de los tantos problemas que aquejan a la ciudadanía y no estar procurando y avivando discusiones mediáticas, que son más típicas de épocas electorales y no de los momentos que vivimos.

Dejá tu opinión

comentarios