PJ Mendoza

julio 27, 2015 11:47 am

La repentina negativa, por parte del Partido Justicialista, a aprobar el Presupuesto 2015 y la actitud de no seguir negociando entre el equipo de gobierno saliente y los representantes de Cornejo ponen en dificultades al mandatario electo para afrontar los gastos

Un mal lunes

Cuando Martín Kerchner y Enrique Vaquié entraban a la Casa de Gobierno el lunes pasado para seguir avanzando en la transición de gobierno, seguramente lo que esperaban era reunirse con los interlocutores de siempre, el secretario Legal y técnico, Francisco García Ibáñez, y el ministro de Hacienda, Juan Gantuz, y con ellos tratar de seguir manteniendo reuniones con cada uno de los ministerios. Pero esta vez, a la reunión se agregaron Jorge Tanús, Eduardo Bauzá, Rodolfo Lafalla y Marcelo Costa, quienes sólo se limitaron a informarle a los radicales que se daba por terminada la reunión de “transición “ por una decisión política del justicialismo. Grande fue la sorpresa de Vaquié y Kerchner, quienes apenas enfrentaron a los medios y todavía con cara de sorprendido, le pedían al gobierno que recapacitara, que “esta no era una pelea de un Boca-River, eran los destinos de todos los mendocinos los que estaban en juego”. Una decisión gubernamental a todas luces equivocada, pero que ocultaba un gran secreto: ¿De quién fue la idea de la decisión política?

Uno de los malos de la película

Según dicen, en el justicialismo hay una gran interna, producto de que nunca evaluaron la derrota electoral y continuaron como ‘Pancho por su casa’, sin detenerse a analizar las causas y culpables de la pérdida del Gobierno. Las reuniones de transición estaban siendo llevadas con un buen diálogo y mejor relación entre García y Gantuz por el PJ y por Kerchner y Vaquié por la UCR. Al parecer, algunos popes del justicialismo se sintieron aislados de estas reuniones, mientras que otros creían que había que endurecer la relación con la UCR. Entre los nombrados como uno de los más alejados de la idea de una transición en buenos términos, estaría Marcelo Costa, de quien dicen no puede disimular su bronca y poca simpatía que siente por Alfredo Cornejo.

Desde la Legislatura opinan que otro que metió su bocadito en contra de las reuniones de transición fue el propio Juan Carlos Ciurca que, según dicen, trataría de mostrarse más papista que el Papa, por lo que trató de mantener una posición intransigente con los radicales, y, de ese modo, seguir perfilando el rol de jefe de campaña del PJ para las PASO del 9 de agosto, para sacarse rápidamente el rótulo de perdedor que le quedó luego de la derrota en el departamento Las Heras después de 28 años de gestión justicialista.

Una interna que perjudica a los mendocinos

Algunos medios veían como algo jocoso y anecdótico la forma pragmática de actuar por parte de la mayoría de los dirigentes del PJ, que rápidamente olvidaron la derrota y se pusieron a dirimir quién encabezaba el rol de jefe de campaña en las elecciones nacionales. Primero fue Pérez que se autoadjudicó ese rol por ser uno de los candidatos nacionales al Parlasur y, además, por ser el Gobernador de la provincia; luego fueron los dirigentes K, como Anabel Fernández Sagasti, los que se creían con fundamentos para manejar la campaña, toda vez que los candidatos fueron elegidos desde la Casa Rosada; luego fue el turno de Juan Carlos Ciurca, quien haciendo sentir su cercanía y amistad con Daniel Scioli, sentía que debía ser él quien condujera los hilos de esta campaña nacional; y por último quedan los azules que piensan que quedaron indemnes por sus triunfos en dos municipios fuertes como San Martín y Maipú y que era el momento de que ellos empezaran a tallar en las decisiones políticas del justicialismo.

Con toda esa interna encubierta no resultó raro que no se pusieran de acuerdo y de un modo abrupto cortaran con el diálogo con los delegados del próximo gobernador, evitando con ello, una transición ordenada que les sirve a todos los mendocinos. Pero no, increíblemente se perjudica a la provincia con el solo argumento de “fue una decisión política”. Sería bueno saber de quién fue efectivamente, para que los mendocinos sepan quiénes son los políticos que ponen por delante sus intereses personales por sobre el interés de toda la ciudadanía. Ahora dicen que se pueden retomar las charlas después del 9 de agosto; todo un despropósito, como si las arcas de la provincia estuvieran ordenadas.

Una jugada que se torna un bumerang

Desde el PJ deben escuchar la voluntad de la gente, actúan como si estuvieran enojados con el electorado por no haberlos votado y por eso lo castigan poniendo fin al diálogo político con los radicales. Sin duda, están muy equivocados, la imagen de Kerchner y Vaquié saliendo de la Casa de Gobierno apenas cinco minutos después de haber ingresado a la reunión, provocó estupor en todos los mendocinos, pero también quedó en claro que no todo el PJ está en esa estrategia equivocada, no hay nadie que no quiera que esto llegue a un buen término. Cornejo pide que recapaciten y cree en la palabra de Paco Pérez para continuar las rondas de diálogo. A Marcelo Costa lo único que le importa, parece, es demostrar que la provincia no está en una situación catastrófica. Patricia Fadel toca de afuera y ve con pocas posibilidades que el Banco Nación ayude con un salvataje de aproximadamente $5.000 millones. Tanús pone la cara en los medios para cortar el diálogo y en la Legislatura les dice a los diputados radicales que él no está de acuerdo con esa decisión. Los empresarios salen a pedir que haya diálogo político.

En definitiva, todos saben lo que le hace bien y mal a la provincia y los mendocinos, no son tontos, pero como hay dos elecciones más, una en agosto y otra en octubre, desde el justicialismo especulan con estrategias que están bastantes alejadas de la gente.

No queda otra que tener esperanzas que políticos tan importantes como Ciurca y Costa y los que estén en contra de la transición, reflexionen. Han perdido una elección, no es la vida, y sus carreras políticas siguen. Difícilmente alguien pueda perdonar a un político que no quiera el diálogo tan necesario para los intereses de todos los mendocinos.

Dejá tu opinión

comentarios