Pobreza

mayo 9, 2016 6:30 am

Las críticas del obispo de San  Isidro, monseñor Jorge Casaretto, para que el presidente Mauricio  Macri cumpla con la “pobreza cero”, prometida en campaña, y una  carta de curas villeros en la que denuncian desigualdad fueron  parte de un llamado de atención de la Iglesia al Gobierno.

Casaretto, advirtió hoy que el objetivo de “pobreza cero” que  se trazó el gobierno no puede quedar en una “cosa declarativa” y  que debe “traducirse en acciones concretas”, en tanto que el grupo  de Curas en Opción por los Pobres cuestionaron las políticas de  Macri, a quien definieron como un “desocupador serial”.

“Se habla hoy de pobreza cero. Esto no puede ser una cosa  declarativa. Tenemos que volcarlo en acciones prácticas  concretas”, afirmó el obispo de San Isidro en declaraciones al diario porteño La  Nación.

Sobre la lucha contra la pobreza, el prelado indicó que “a  veces se declara” pero advirtió que “no terminamos de ponernos  de acuerdo entre todos para ver cómo enfrentarla”.

“El objetivo de la pobreza cero tiene que traducirse en  acciones concretas”, sintetizó Casaretto, que opinó que para  abordar la problemática de la pobreza es preciso que exista  “voluntad de terminar con los enfrentamientos y buscar puntos en  común”.

En ese sentido, precisó que “todavía esa voluntad no está tan  clara” dado que no vislumbra “actitudes de mayor diálogo, mayor  entendimiento o búsqueda de consensos”.

En tanto, los Curas en Opción por los Pobres dieron a conocer  una extensa carta abierta con filosas críticas contra Macri.

“Escuchar hablar de felicidad y de trabajo nos resulta  ofensivo y grave. Las palabras tienen contenido que las definen,  pero vacías o huecas pueden manipularse. Se manipulan de hecho.  Escucharlo decir que “el trabajo dignifica” resulta cruel en  boca de un “desocupador serial”, fustigaron.

Y agregaron: “Desearles felicidad a los que acaban de ser  desocupados, además de sádico es desalmado. Pero la sensibilidad  no parece una cualidad de los miembros de este gobierno”.

Destacan que “la felicidad surge de la justicia social, el  trabajo digno, el respeto y la dignidad reconocidos” y que “nada  de eso” es posible reconocer en las “actuales políticas de  gobierno”.

Los curas tercermundistas cuestionaron al ministro de  Trabajo, Jorge Triaca, a quien acusan de negar la realidad de  los despidos, y rechazaron el Plan de Primer Empleo al entender  que la “real intención es “disminuir el costo laboral” de las  empresas como “desincentivo a la creación de trabajo”.

Por otra parte, apuntaron contra el “silencio de la prensa  hegemónica ante la gravedad que representan las empresas off  shore de funcionarios de este gobierno” y allegados, por lo cual  concluyeron: “Para algunos la corrupción sólo existe cuando es  “de los otros”, aunque en aquellos casos lo escondido sea  inmensamente más escandaloso”.

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