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agosto 19, 2015 7:00 pm

Una victoria que tal como describe el diccionario fue fruto del coraje, esfuerzo y es digno ser ensalzado, pero que a la vez tuvo un doble sabor. Por una parte se reafirmaba la victoria de la fase de grupos, demostrando de no fue casualidad o un buen día de las argentinas (o malo de las brasileras), sino que las gigantes lograban subir al podio de un preolímpico como en Neiva 2011 cuando quedaron a un paso de conseguir el pasaje a Londres.

Brasil decime (de nuevo) qué se siente

Argentina fue superior desde el arranque. La bronca del partido anterior (derrota ante Cuba) pareció transformarse en fuerzas para derrotar una vez más a las garotas. Brasil parecía no encontrar su juego en el ataque ni en defensa, cosa que quedó evidenciado en los 36 puntos de las argentinas logrados la zona pintada con un gran trabajo de Vega y Fiorotto (goleadora con 13 puntos). Un partido donde las gigantes siempre estuvieron arriba en el tanteador, con un final similar al partido por el grupo donde Brasil se acercó a 4 puntos, pero no pudieron con las chicas argentinas que estaban iluminadas, y con tantos de Rosset y Gretter en el final sellaron el triunfo 66 a 59.

Valen oro

Estas doce chicas tendrán la medalla de bronce colgada en su pecho, pero valen oro. Supieron reponerse a la derrota ante Cuba (en suplementario luego de levantar una desventaja de 16 puntos en tiempo regular), nunca bajaron los brazos luego de haber visto trunca la oportunidad de una nueva final, y se pararon de guapas nuevamente nuestro clásico rival para sacarles de la manos un podio que ellas pensaban seguro.

Tuve la oportunidad de charlar con Melisa Gretter antes del partido del domingo, y sus palabras fueron claras y concisas: “Hoy quiero medalla”, y luego me expresó sus sentimientos por el partido contra Cuba al decir “me da bronca de nunca se nos da”.

Me agarro de esta última frase de quien fuera elegida mejor base y parte del quinteto ideal el torneo, para decir que “ya se les va a dar chicas, y muy pronto“.

Este equipo demostró su piso. Y si no afloja, su techo está mucho más arriba de lo demostrado en este FIBA Américas. Se vio una selección diferente a otros torneos, con más hambre de gloria, y unión como equipo, tanto dentro como afuera de la cancha. Hambre que seguramente se triplicará para el preolímpico a jugarse en Francia (o posiblemente en nuestro país) a comienzos del año que viene.

Allá en el viejo continente la misión será más dura, ya que en el repechaje por 5 boletos a Río 2016 la Argentina tendrá que enfrentar a equipos de Europa, con muchos más centímetros debajo de los aros, y jugadoras con rodaje en las ligas más competitivas del mundo… pero… ¿qué les puedo decir? Yo le tengo fé a estas chicas, y creo que cuando digo “yo” hablo por las cientas de personas que se sumaron a alentarlas en este torneo; esos locos que el jueves se quedaron despiertos hasta las 2 de la mañana festejando su victoria antes brasil, esos que cortaron la salida del sábado por la tarde para estar frente al televisor y se entristecieron por no pasar a la final, o los que interrumpieron el festejo del día del niño para verlas subirse al podio. Puedo asegurar que hoy somos muchos más los que sabemos quiénes son Las Gigantes, y esto lo han logrado este grupo con pasión por el deporte.

La mendocina mágica

Andrea Boquete tuvo un torneo en el que fue de menos a más. Los tres primeros partidos no rindió como se lo esperaba, con malos porcentajes de lanzamiento, lo que le generaba pocos minutos en cancha. Pero cuando tuvo que aparecer lo hizo… ¡y de qué manera! Con esos últimos 5 minutos increíbles contra Brasil en la fase de grupo, donde además del triple histórico, defendió con dientes apretados, robó pelotas y atacó el aro con convicción. Y siguió con buen rendimiento en los partidos restantes, metiéndose entre las mayores tapadoras del torneo y marcándola una de las jugadoras bases de este equipo. Andrea dejó a Mendoza en la boca de todos en el mundo de básquet. Una jugadora que entrena doble turno, que es figura en Berazategui (donde juega actualmente) y que cuando la llaman para vestirse con la camiseta de la provincia no duda en viajar y pintarse de borravino. Una jugadora para imitar en perseverancia y sacrificio. Una crack con todas las letras.

FormatFactoryAndrea Boquete

Algo más importante que los resultados

Para los que no lo saben, el básquet femenino en nuestro país, es un deporte amateur, y la selección también lo es. Si bien está el apoyo económico del ENARD (Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo), estas chicas no cobran miles de pesos para representar a nuestro país, ni siquiera lo hacen en sus clubes. Estas mujeres se toman el micro, subte o le piden a sus familiares que las alcancen al CENARD para entrenar semana tras semana. Hacen un parate en sus trabajos y estudio para poder dejar los colores celeste y blanco bien arriba. Ojala algún día las empecemos a valorar como se merecen y que las notas en los medios de comunicación aparezcan con continuidad, no solo cuando ganan un partido histórico.

Quizás ni ellas saben lo que han conseguido afuera de la cancha, lo que han generado en el básquet femenino de todo el país. Ahora cuando las doce vuelvan al país se van a dar cuenta que no siempre lo más importante son los resultados, sino lo que generan. Que todos los diarios del país le den un lugar en sus páginas, que hasta la cadena más grande de deportes mundial comente sus partidos, que las redes sociales se llenen de fotos y comentarios positivos hacia estas guerreras. Eso no tiene precio (como dice una tarjeta). Hay otro deporte además del fútbol que nos da alegrías, ojala lo podamos entender.

La bronca y la tristeza de no haber conseguido el pase a los Juegos Olímpicos Río 2016 va a durar bastante en sus corazones, quizás meses; pero no tanto como el placer de haber hecho historia y demostrar la garra que tiene este equipo. En los corazones de los amantes de este deporte quedará este equipo y todo lo que dieron, los partidos se olvidan, los equipos no. A seguir adelante que queda mucho por recorrer y a este grupo de amigas/jugadoras les queda muchísimo por dar siempre con esa mentalidad de que si se quiere se puede.

“Este equipo tiene todo para ser campeón” dice una canción de arenga en los vestuarios, y lo tiene, solo hay que creérselo muchachas, solo eso.

Desde este humilde espacio mis felicitaciones a las 12 gigantes y a todo el cuerpo técnico por lo logrado dentro y fuera de la cancha

Salud Gigantes… ¡y vamos por Río!

Si te perdiste el festejo de las chicas y la premiación acá de dejamos algunas fotos:

Gentileza: FIBA Americas

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