principal

septiembre 22, 2014 8:58 am

El operador por excelencia por estos lares, Juan Carlos Mazzón, se hizo un tiempo en su cargada agenda nacional para visitar la provincia con el objetivo de bendecir la precandidatura a gobernador del ex intendente de Maipú y actual senador nacional, Adolfo Bermejo. Es indudable que el Chueco, como le dicen sus íntimos, tiene una preferencia por el caudillo maipucino, dejando en un segundo plano a otro candidato del sector Azul, como es Jorge Tanús, que jugó un rol totalmente secundario en la reunión realizada en un hotel del centro mendocino, en la que se pudo ver a Roberto Righi, Miriam Gallardo, Juan Carlos De Paolo, Patricia Fadel, Alejandro Bermejo y Jorge Giménez, entre otros.
El propio Mazzón aseguró: “Bermejo corre con ventaja porque manifestó su aspiración en el 2013”, y lo justificó al decir que “aporta aire y optimismo al PJ”. Es que los dirigentes justicialistas de Mendoza por estos días mencionan más que nunca la palabra “optimismo” y tratan de minimizar una casi segura derrota en manos de la UCR (como ejemplo están las elecciones de octubre pasado, donde el radicalismo vapuleó electoralmente al partido oficialista).
El operador político insistió durante toda la reunión en darles ánimos a sus compañeros, y arengaba: “En el 2015 vamos a retener la gobernación de Mendoza”, frase que pudo haber sido más una expresión de deseo que lo que puede llegar a pasar en realidad. Es que el fin de ciclo de los gobiernos nacionales casi siempre van acompañados de derrotas provinciales, y a esto, Mazzón lo debería saber mejor que nadie, ya que él acompañó la presidencia menemista, que después de diez años cayó derrotado en manos de la Alianza, y por ende perdieron la gobernación de nuestra provincia en manos del radical Roberto Iglesias. Todos los politicólogos de nuestra provincia vaticinan algo parecido para el fin del ciclo kirchnerista.

El candidato tapado
Sin dudas que Bermejo será uno de los candidatos más importantes de su partido junto a Rubén Miranda, quien realizó su lanzamiento electoral la semana pasada. Por otro lado, no se le debe quitar la vista de encima al delfín de Paco Pérez, Matías Roby, del que aseguran será el “tapado” y quienes lo rodean no dejan de promocionar una encuesta que ubica al ministro de Salud como el mejor posicionado entre los candidatos del PJ.
Aunque Roby todavía no dice nada, sus amigos lo candidatean en cuanta cena o reunión se efectúe. Justamente, en una de esas tertulias en Chacras de Coria, con empanadas norteñas de por medio, un íntimo del titular de Salud decía a sus interlocutores: “¿Les cabe alguna duda que Matías sería un excelente gobernador para nuestra provincia? No conozco otro tipo con tanta contracción al trabajo como él, lo han coqueteado de varios sectores, pero él va a jugar fielmente a donde esté el Paco (Pérez)”.
Así son las cosas en el peronismo mendocino, sector que ya lanzó al ruedo a sus principales alfiles y empieza una dura carrera electoral por tratar de retener la gobernación, sabiendo que su principal obstáculo será el radicalismo, que espera con un cauto optimismo.

Con la impronta del Rody
Rodolfo Suárez, actual intendente capitalino, empezó a imprimirle su propia impronta política a su territorio. Por estas semanas su trabajo ha sido arduo, ya que en forma personal monitorea las distintas labores que efectúa la Municipalidad.
En su poco tiempo como cacique capitalino ya se han producido varios cambios de funcionarios. Al recorrer “la Muni” por estos días, es fácil encontrarse con varios radichetas que todavía están muy acongojados por la muerte del Viti, y sin decirlo, miran con recelo los pasos que realiza Suárez. Algunos aseveran que volvieron a reincorporar a empleados que Fayad había echado, otros más desconfiados afirman que “el Rody ya tiene un arreglo político con Cornejo para asegurarse la reelección el año que viene”.
Un cambio de funcionario, que fue bien tomado por todos, fue el regreso de Oscar Giuberti, militante experimentado con mucha vocación de trabajo y muy querido por todos los sectores internos de la Capital. Otro hecho que marca alguna diferencia con la gestión anterior es la incorporación del díscolo concejal Leonardo De Lucía al bloque de la UCR, quien mantenía una relación tirante con el Viti, pero quien ve en Suárez “un hombre de diálogo y consensos necesarios para que todos los radicales defendamos este bastión en el 2015”.
Lo cierto es que el Rody tiene todas las posibilidades para llegar a ser candidato en el 2015. Sólo depende de él, ya que realizando una buena gestión en el tiempo que le queda de mandato y tratando de unir a todos los sectores de su departamento, sin dudas podrá ser parte de los conductores políticos, no sólo de Capital, sino también a nivel provincial dentro del radicalismo.

Dejá tu opinión

comentarios