ejercito venezolano

abril 19, 2016 6:55 pm

El movimiento en el seno del chavismo para forzar la renuncia de Nicolás Maduro como presidente de Venezuela está captando alguno de los principales cargos institucionales del país. El general Alexis López Ramírez, que compatibiliza los puestos de secretario del Consejo de Defensa Nacional (Codena) y secretario del Consejo de Estado, ha participado en conversaciones orientadas a convencer al Alto Mando Militar de Caracas para que este pida a Maduro su renuncia, según se ha podido saber.

López Ramírez, que llegó a comandante general del Ejército y fue nombrado por Maduro para sus actuales puestos en julio de 2014, está actuando en coordinación con el “grupo del 4-F” (militares retirados que participaron en el intento de golpe de estado del 4 de febrero de 1992 liderado por Hugo Chávez) que quiere forzar la marcha del presidente venezolano ante la situación crítica que vive el país. Ese grupo estaría siendo liderado por el general Miguel Rodríguez Torres, que fue jefe de los servicios secretos durante la era Chávez y luego ministro del Interior durante la represión de las masivas manifestaciones de 2014. Rodríguez Torres y López Ramírez son de la misma promoción y participaron en el pronunciamiento de 1992. Al parecer no han logrado sumar para su causa al ministro de Defensa, el general Vladimir Padrino López.

En el grupo que apoya a Rodríguez Torres para pilotar la nueva etapa política, (constitucionalmente deberían convocarse elecciones presidenciales en el plazo de un mes si Maduro abandonara), también estaría participando Manuel Pérez Urdaneta, viceministro de Prevención y Seguridad Ciudadana. Pérez Urdaneta fue jefe de la Policía Nacional durante las manifestaciones de 2014, en las que se registraron 43 muertos.

Urdaneta es uno de los siete funcionarios venezolanos sancionados por la Administración Obama por su presunta responsabilidad en los sucesos. El decreto de la Casa Blanca, que niega visados de entrada en Estados Unidos a los afectados y les congela posibles bienes en ese país, fue anunciado en 2015 y ha sido renovado este año. Esa renovación provocó nuevas protestas del Gobierno venezolano contra Washington.

Frente a la “vieja guardia” chavista, Maduro se está apoyando en una nueva generación de dirigentes, entre quienes destaca Néstor Rodríguez, jefe del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en la Asamblea Nacional, a quien el presidente venezolano podría estar preparando como sucesor.

La actual situación constituye un pulso no solo en el seno del chavismo, sino en el de las fuerzas armadas. El grupo del “4-F” podría empujar la situación para propiciar cambios en la cúpula del Ministerio de Defensa: por cuestiones de rango y antigüedad, quienes podrían verse promocionados son mandos en mayor comunión con Rodríguez Torres y con Diosdado Cabello, vicelíder del PSUV, “quien también participa en la operación”, de acuerdo con las fuentes citadas.

 

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