mitos-nutricion

febrero 5, 2015 2:30 pm

Las recomendaciones nutricionales que las sociedades médicas proponen hoy en día para el mantenimiento de la salud no difieren sustancialmente de aquellas que hace milenios propusieron los padres de la medicina moderna, bien sea en Egipto, en la India, en la China o en el Mediterráneo. Además, hemos de tener siempre presente que la nutrición es un componente más de la vida saludable. Por ello, hemos de tener presente e implementar el significado etimológico de la palabra dieta que connota estilo de vida. En relación a la nutrición, estas investigaciones de las que hablaba han venido a corroborar muchas de las tradiciones populares, al demostrar que no solamente es importante lo que comemos y cuánto comemos, sino también, cómo, cuándo, dónde y con quién lo hacemos.

Si tuviera que definir qué hay realmente nuevo bajo el sol en lo que se refiere a la nutrición y la salud, me inclinaría primero por la transición del empirismo al conocimiento de los mecanismos por los cuales determinados alimentos favorecen más o menos a nuestra salud, y segundo, la capacidad cada vez más cercana y real de predecir qué alimentos y en qué proporción son los que van a ser más efectivos en cada uno de nosotros. Es decir, la personalización basada en el genoma y que en el futuro implicará también conocimientos relacionados con la epigenética y la microbiota, entre otros.

Mientras esperamos a que estas novedades alcancen la madurez y solidez para que sean parte de nuestra vida diaria, tomemos las riendas responsablemente de nuestra propia salud. Seamos conscientes mediante la observación de aquellos alimentos o hábitos que nos hacen sentir mejor o peor, potenciemos los primeros y limitemos los segundos y no adoptemos cambios bruscos sin consultar con los profesionales de la salud.

Con respecto a ese segmento cada vez más grande de la población, que se preocupa por el aumento de peso, recordemos que éste no ocurre por accidente, sino que lo trabajamos día a día, así que utilizar la balanza frecuentemente puede ser la mejor arma preventiva y un buen incentivo para corregir nuestras desviaciones antes de que sea demasiado tarde.

Extractado de un artículo de elmundo.es, escrito por José María Ordovás, director del laboratorio de Nutrición y Genómica del USDA-Human Nutrition Research Center on Aging de la Universidad de Tufts (EE.UU.).

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