báez detenido

julio 3, 2016 10:36 am

Se conoció hoy una entrevista telefónica mantenida con el empresario K Lázaro Báez, detenido en el penal de Ezeiza, y el periodista de Perfil Luis Gasulla. El material, publicado por ese medio de manera exclusiva, marca algunos puntos importantes, entre ellos que el empresario patagónico admitió que no sabe si Cristina Kirchner lo traicionó pero se quejó: “A mis hijos los insultaron y a Máximo no. Eso está armado”.

Detenido desde el 5 de abril por orden del juez federal Sebastián Casanello por la causa conocida como “ruta del dinero K”, Báez habla con el periodista y acepta ser grabado por primera vez. Dice estar tranquilo a pesar de que siente que ya está condenado “mediáticamente”. Desconfía -y lo desliza- del magistrado que lo investiga. El empresario santacruceño niega ser testaferro de la familia Kirchner y asegura que no existe ningún tipo de pacto de silencio con la ex presidente de la Nación. En la soledad del penal de Ezeiza –Báez no quiere que sus hijos lo vean preso y son pocas las visitas que aceptó recibir- decidió a romper el silencio.

Lo hizo tras varias idas y vueltas, luego de conversar con su círculo de confianza integrado por sus hijos, su amigo Diego Navarro y los abogados que lo representan, Daniel Rubinovich y Rafael Sal-Lari. No todos estuvieron de acuerdo: “Van a poner lo que ellos quieran”, le advirtieron. Molesto con las publicaciones periodísticas que aseguraban que era un preso vip, el empresario amigo de Néstor Kirchner explica que “esa mentira me podría haber costado la vida” y que “se dicen muchísimas mentiras; me tiran con todo”.

Báez estaba callado. Cuando mencioné su apellido, el dueño de Austral Construcciones preguntó si del otro lado estaba yo. Comenzó nuestra primera charla informal. Una semana antes había conocido a Liliana Costa (39), una empleada de la AFIP de Comodoro Rivadavia, a quien vinculaban sentimentalmente con el empresario de Santa Cruz. Según la mujer, estaba siendo perseguida en su lugar de trabajo y su relación consistía, únicamente, en un vínculo de “amistad” con la familia Báez.

Aparentemente, los insultos a sus hijos al llegar a Buenos Aires junto a Máximo Kirchner, el adelantamiento de las indagatorias que decidió el juez Casanello, los rumores sobre su entorno y la “falsa” información –según el Servicio Penitenciario- de sus supuestos privilegios en prisión, aceleraron los tiempos para que Báez decidiera hablar con la prensa por primera vez desde que fue encerrado en Ezeiza.

Antes de contestar preguntas, les ordenó a sus abogados que enviaran la totalidad de los escritos presentados en el juzgado y que leyeran la causa, pues “nadie le presta atención a nuestros escritos”. Efectivamente, el empresario había solicitado que se investiguen a los funcionarios públicos del gobierno kirchnerista.

Preguntas y respuestas

– ¿Usted es testaferro de Cristina Fernández de Kirchner?

– No soy testaferro de Cristina Fernández de Kirchner ni de la familia Kirchner. Un testaferro no pediría, en la causa y por escrito, que se investigue la obra pública. Porque aparentemente todo el mundo pretende que se corte el hilo en Lázaro Báez. 

– ¿Existe un pacto de impunidad entre Cristina y usted?

– No, para nada. Por eso estoy diciéndole, y está escrito en el expediente, no es una expresión para quedar bien, que hemos pedido la investigación, precisamente, de la obra pública.

– ¿Cristina Fernández de Kirchner lo traicionó?

– No sé si trata de traición o no traición. Lo que sí creo es que acá hay demasiada mano extraña para que, vuelvo a reiterar, el hilo se corte en Lázaro Báez. Le hablo de la investigación.

– ¿Usted vio el video de sus hijos en el aeropuerto en el que uno de ellos sufrió un escrache?

– Esa es una expresión clarita de lo que estamos hablando. A mis hijos los insultaron, mientras que atrás sale el hijo de la ex Presidente, muy amable, todo el mundo con una recepción fantástica… Pero nosotros no éramos los que manejábamos los intereses de este país ni tampoco éramos, como dicen, los que direccionaban la obra pública. Es macabro que se direccionen todos esos insultos y esa agresión hacia mis hijos.

– ¿Y quién está detrás de esto? ¿El juzgado o el kirchnerismo?

– No sabría decírselo pero que está armado, está armado. No piensan que hay una familia detrás. Ni tampoco que hay una investigación que aún no finalizó. Acá fuimos condenados anticipadamente. 

– ¿Usted es un preso vip?

– ¡No! Creo que la penitenciaria salió a mostrar la realidad de dónde estamos. No tengo ningún privilegio.

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