Trabajo

agosto 25, 2015 9:00 pm

Saltar de un empleo a otro parece ser la nueva costumbre de los jóvenes argentinos. Según un último relevamiento realizado por el sitio de búsqueda Bumeran.com, la rotación laboral es de 2,2 años con algunas salvedades entre géneros y edades: los hombres lo hacen cada 2,4 años mientras que las mujeres en general, rotan cada dos.

Una tendencia notoria además es que, a mayor edad, mayor es el tiempo en que se permanece en el trabajo. Los menores de 25 años por ejemplo, cambian en promedio cada un año. Entre hombres y mujeres de 25 y 35, ellos lo hacen cada 2,1 mientras que ellas cada 2,9.

La brecha más grande se da entre los 35 y los 45 años, en donde se marca una diferencia de dos años con los varones tomando la delantera. Pasados los 45, la brecha se angosta y ellos cambian cada 5,4 y las mujeres cada 5,7.

Esta tendencia, creciente en toda América Latina, se da más que nada por la visión que tienen las personas del trabajo siempre en función de la edad y las expectativas de crecimiento salarial. Los más jóvenes, al no tener hijos o estar casados (y por ende tener menos responsabilidades), priorizan proyectos más personales como irse de vacaciones, realizar un viaje de placer, trabajo o de estudio.

El hecho de preferir el crecimiento personal y laboral por sobre la conformación de una familia o un pareja estable se da cada vez más y no sólo en gente joven. “En términos generales ningún empleado apunta a desarrollar su carrera en una sola empresa, priorizando un mayor salario y crecer en cuanto a responsabilidades”, indican voceros de Bumeran a Infobae. Sin embargo, cuanto más adultos son los empleados, al aumentar la estabilidad salarial, se suele buscar más permanencia y crecimiento en una empresa./Infobae

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