infelicidad

abril 4, 2016 7:30 pm

Los habitantes de Mendoza, Capital Federal y Córdoba son los ‘menos felices del país’, según un relevamiento de carácter cuantitativo llevado a cabo por la Universidad Siglo 21. Del estudio participaron más de mil de trabajadores argentinos (150 mendocinos), a quienes se les preguntó sobre cuáles son las variables más asociadas a la satisfacción general con la vida. Este concepto es el término científico que se utiliza para evaluar el nivel de “felicidad” de una persona. Al parecer, las grandes urbes concentran la mayor cantidad de personas “infelices”.

El trabajo, presentado la semana pasada ante la prensa local, se llama “Felicidad y trabajo”. El mismo indicó que el 60% de los mendocinos afirmaron sentirse muy o totalmente conformes con sus vidas, mientras que el 56% considera que ha alcanzado las cosas más importantes que desea. Sin embargo, un 25% señaló que no le gustaría volver a vivir su vida si tuviese la oportunidad. Este indicativo, a nivel local, fue uno de los más altos si se los compara con otras provincias como Entre Ríos o Jujuy, donde el índice negativo no pasa del 15%.

La investigación analizó cuáles son los factores que determinan la satisfacción con la vida. Sorpresivamente, se supo que los datos obtenidos sugieren que el sexo y la edad no son factores asociados al nivel de felicidad, y que la conformidad con el dinero explica solamente un 7% de la satisfacción general en nuestra provincia, Buenos Aires y Córdoba.

En contraposición, la experiencia subjetiva en el ámbito de trabajo –más concretamente el nivel de orgullo por el trabajo y el nivel de cansancio y estrés que este genera– explican un 23% de la satisfacción personal.

La felicidad no es ocio desmedido

Otro dato novedoso que se pudo rescatar, a raíz de esta investigación universitaria, afirma que tener más horas de ocio no significa ser más feliz. Por el contrario, muchos afirman sentirse bien si tienen trabajo estable y el clima en donde se desarrollan las responsabilidades es agradable. “La relación existente entre los niveles de felicidad y el trabajo se explica a partir de la importancia que tiene el desarrollo personal en la vida de las personas”, comentó a El Ciudadano Leonardo Medrano, director del estudio de la Universidad Siglo 21.

Así, los márgenes de felicidad se encuentran fuertemente atados a la autorrealización personal, en consecuencia, el trabajo cumple un papel central , ya que gran parte del crecimiento personal se desarrolla en el contexto laboral y profesional. No obstante, se puede transformar en una fuente de infelicidad si obstaculiza la vida familiar.

Del mismo modo, no se detectaron diferencias substanciales, según el sexo de los trabajadores. No obstante, sí se detectó que las chicas tienden a reportar mayores niveles de agotamiento en relación a los hombres: el 33,2% de las consultadas señalaron que se encuentran muy “desganadas” al final de su jornada laboral, mientras que esta cifra se reduce al 25,8% en el caso de ellos.

Otro dato relevante observado es que el trabajo puede transformarse en fuente de infelicidad si obstaculiza la vida familiar. En consecuencia, para ser más felices se recomienda elegir trabajos en los que uno se sienta orgulloso, que brinde adecuados recursos para no agotarse y que no interfiera con la vida familiar o, al menos, tratar de modificar la manera en que trabajamos para incrementar estos aspectos.

Finalmente, al comparar trabajadores con y sin hijos, se observó que los trabajadores con hijos presentan niveles levemente más altos de agotamiento que los trabajadores sin hijos. No obstante, es importante señalar que los trabajadores que tienen hijos mostraron mayores niveles de orgullo por el trabajo y mayores niveles de satisfacción con la vida.

Argentina está entre los países más ‘contentos’ del Cono Sur.

Nuestro país es uno de los países más felices del Cono Sur, según el Informe Mundial de la Felicidad, un estudio elaborado por un panel de expertos a instancias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), realizado entre 2012 y 2015 y presentado el miércoles en Roma.

El Informe de Felicidad Mundial 2016 analizó 156 países de distintos continentes, a partir de indicadores como el sistema político, los recursos, la corrupción, la educación o el sistema sanitario.

En América latina, el rating feliz lo encabezan Costa Rica (14) y Puerto Rico (15), seguidos por Brasil (17), México (21), Chile (24), Panamá (25), Argentina (26), Uruguay (29) y Colombia (31).

Luego se sitúan Guatemala (39), Venezuela (44), El Salvador (46), Nicaragua (48), Ecuador (51), Bolivia (59), Perú (64), Paraguay (70), República Dominicana (89), Honduras (1049 y Haití (136).

El ranking, realizado por la Red de Soluciones de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas (SDSN) y la Universidad de Columbia, determinó que Dinamarca es el país más feliz del mundo. Tanto que ha liderado la lista dos veces desde que se empezó a medir la felicidad global en 2012. Las otras nueve naciones más felices son Suiza, Islandia, Noruega, Finlandia, Canadá, Holanda, Nueva Zelanda, Australia y Suecia.

Con una puntuación de 6,361 sobre 10, España ocupa el puesto 37 y entre los países de la Unión Europea, junto con Grecia e Italia, es de los menos felices, según las conclusiones de este documento, presentado días antes del Día Internacional de la Felicidad, que se recuerda este domingo 20 de marzo.

Al final de la lista se ubican Burundi, Siria, Togo, Afganistán, Benin, Ruanda, Guinea, Liberia, Tanzania y Madagascar.

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