astudillo

noviembre 7, 2016 11:49 am

Independiente Rivadavia vive momentos de ilusión y preocupación en este torneo de la B Nacional que lo tiene como protagonista.

Por un lado, La Lepra es el líder de la tabla de posiciones con 20 unidades, y habrá que remontarse a las viejas épocas doradas del conjunto del parque para encontrarlo en esa zona de privilegio.

Pero como contra partida, el equipo de Martín Astudillo se encuentra último en la tabla de los promedios del descenso, producto de viejas (y malas) campañas.

Pero este Independiente muestra señales de vida en base a resultados, y para que estos se sigan dando, el técnico deberá buscar reemplazo a jugadores claves.

El DT no podrá contar con tres piezas fundamentales en su sistema: Cardozo, Rodríguez y Sánchez sufrieron lesiones y tendrán distintos tiempos de recuperación.

Sergio Rodríguez ha conseguido ser el jugador más regular de la última línea, pero un desgarro en el sóleo lo dejará inactivo por 21 días. Ariel Agüero aparece como el principal candidato a acompañar a Gómez Andrade en la zaga central.

La situación de Luciano Sánchez es la más complicada en cuanto a tiempo de recuperación, ya que el lateral sufrió un esguince grave de tobillo y estará afuera 45 días, por lo que el DT deberá decidirse por Rodrigo Arciero o Mauro Maidana para ocupar ese sector de la cancha.

Pero el problema principal el cuerpo técnico aparece con la lesión de Diego Cardozo. El volante presenta una distensión del biceps femoral, por lo que el tiempo de recuperación demandará no menos de 10 días, lo que lo descarta para el cruce clave frente a Argentinos Juniors el próximo domingo. Astudillo probó con Adrián Fernández en su lugar, pero el paraguayo no se sintió cómodo e hizo extrañar al “10”, autor de 3 goles en el campeonato.

Todo parece indicar que Ignacio Irañeta tendrá su oportunidad de debutar como titular en la paternal, con la difícil tarea de ser el relevo perfecto para un jugador demasiado importante como Cardozo.

La Lepra tendrá una prueba de fuego en La Paternal, y será tarea de Astudillo demostrar que el 4-3-3 es un sistema sólido, más allá de sus intérpretes.

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