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septiembre 21, 2016 5:08 pm

Comenzaron los primeros calores y con ellos también llegaron los molestos parásitos externos que tan incómodos y peligrosos resultan para las mascotas y la familia. Debemos entender que la presencia y relación de estos invasores con nuestras mascotas lleva miles de años de evolución paralela y constante. Una permanente carrera por colonizar y defenderse respectivamente hace que a pesar de los esfuerzos continuos de la ciencia por combatiros, no se ha logrado la eliminación de los mismos aunque si el control y para ello es fundamental conocer algunos aspectos que nos permitirán desarrollar acciones adecuadas para lidiar con ellos.

Pulgas Garrapatas y Piojos

Las pulgas son parásitos hematófagos, es decir que consumen sangre del huésped y desarrollan su ciclo de vida en la mascota y el medio ambiente donde vive el animal. Los adultos viven ocultos en el manto piloso del animal y se aferran firmemente a su pelaje y se trasladan con ellos adonde quiera que vayan. Estos animales consumen pequeñas cuotas de sangre que resultan  ínfimas cantidades cuando son escasos pero en un animal debilitado que posea una carga muy elevada de invasores pueden ocasionar una anemia secundaria. Se considera que entre el 80 y 90% de las pulgas que posee un animal están en el piso, en las mantas, cuchas y rendijas de los suelos, en los zócalos e incluso en nuestros colchones cuando duermen con nosotros. Solo los adultos están en el cuerpo del  animal y allí se alimentan copulan y desovan, desde allí los huevos caen en las zonas de descanso y deambulación de la mascota y desde huevos hasta los diferentes estadios evolutivos que sufre (huevo, pupa, larvas etc.)  viven invisiblemente en nuestro suelo hasta que se desarrollan como adultos y suben a la mascota a repetir el ciclo. Se calcula que una pulga hembra deposita cerca de 2000 huevos en toda su vida. Solo calculemos que si nuestra mascota posee tan solo 20 pulgas hembras como resultará esa ecuación. Otro detalle llamativo de su capacidad de reproducción y resistencia es que los huevos que están en ambientes desfavorables como ser con mucha luz, insecticidas o con pocos animales, pueden experimentar un impasse o detención de su ciclo evolutivo y quedarse como huevos hasta casi 8 meses a la espera que las condiciones mejoren para volver a iniciar su ciclo y transformarse en adultos. No atender estas características de vida de los parásitos hace que nuestros tratamientos fracasen, aunque ahora conocemos la respuesta a la interrogante de dónde saca las pulgas mi mascota. Trasmiten parásitos internos que usan a la pulga como vehículo para llegar a los animales y resultan también complejos para las personas. Son trasmisoras también de algunas enfermedades que producen anemia grave e inclusive la muerte en animales debilitados. En la mayoría de los casos son molestos habitantes que producen intenso prurito en los perros aunque menos importante en los felinos, aunque en ambas especies los pacientes alérgicos desarrollarán cuadros dermatológicos intensos.

Un capítulo aparte son las garrapatas ya que estos animales son de la familia de los arácnidos, viven en los espacios abiertos y parasitan los animales adhiriéndose a ellos y succionando sangre como fuente de alimentación. Estos parásitos viven gran parte de su vida sobre los animales alimentándose y copulando, pero desovan en el medio ambiente y luego de 15 a 30 días según la especie y condiciones ambientales se transforman en adultos que suben a los animales para repetir su ciclo. Los huevos quedan en el ambiente y si las condiciones son desfavorables, como heladas, ausencia de huéspedes para parasitar o insecticidas, pueden estar en estado de latencia o espera casi un año para volver a desarrollar su ciclo cuando las condiciones mejoren.  Las enfermedades que trasmiten a los animales son más graves que las pulgas, contaminando la sangre del huésped con microorganismos complejos y en ocasiones estos pueden ocasionar severas complicaciones para la salud humana. Su control es complicado y su erradicación casi imposible, pero durante las temporadas cálidas y en zonas contaminadas, los animales deben recibir tratamiento permanente para mantenerlos alejados de este flagelo. En relación al  ambiente el tratamiento insecticida es más complejo y sobre todo cuando se trata de grandes extensiones de terreno inculto o con muchas plantas.

Los piojos son parásitos más infrecuentes en nuestras mascotas y producen cuadros dermatológicos con mucho prurito y descamación, son fáciles de observar a simple vista y son sensibles a cualquier tratamiento insecticida apropiado para mascotas. Para tranquilidad nuestra, no afectan a las personas y no son de la misma especie que parasita a menudo a nuestros hijos.

En todos los casos los parásitos son específicos de especie y ante la posibilidad elegirán la especie para la que evolucionaron parasitar pero ante la falta de huéspedes específicos o un exceso de carga parasitaria ambiental no dudarán en tomarnos ocasionalmente como huéspedes casuales aunque no desarrollarán sus ciclos reproductivos en nosotros. Aquí radica un aspecto fundamental de la necesidad del control de estos parásitos en nuestras mascotas y su ambiente ya que algunos pueden trasmitirnos enfermedades peligrosas y mortales.

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