perez cornejo

diciembre 29, 2014 10:48 am

A esta altura del año, las circunstancias poco importan; el hombre de a pie, el ciudadano común, sólo dirige su dedo acusador hacia ‘los políticos’, a todos en general, sin excepciones.
Que nuevamente estemos con el Presupuesto en punto muerto, como sucedió a principios de 2014, habla a las claras de la falta de diálogo y de poder de negociación por parte de los dos partidos mayoritarios de la provincia. Tanto el PJ como la UCR tienen dirigentes lo suficientemente inteligentes como para tratar de solucionar este asunto que perjudica a todos los mendocinos, pero parecen apuntar sus fuerzas hacia otro lado.
Mendoza tiene políticos que se demuestran hábiles, astutos y muy inteligentes a la hora de buscar la reelección en su cargo, pero que incomprensiblemente no hacen un esfuerzo suficiente para negociar y poner paños fríos en temas tan candentes como la Ley de Presupuesto.
¿Dónde están los hábiles negociadores? Los Ciurca, los Tanús, los Cornejo, los Parés, los Jaliff, todos ensimismados en sus propias sombras, que no les permiten mirar para adelante y hacer lo que todos los mendocinos desean: tener una clase dirigencial prolija, responsable, que más allá de las diferencias se unan por el bien común de la provincia. ¿Será mucho pedir ?
¿Por qué no copiamos un poco a los políticos del pasado? Años atrás, todos los comentarios coincidían en que Mendoza tenía una clase dirigencial excelente, que sobresalía del común del país. Atrás quedaron los legisladores nacionales como Balter, Abihagle, Baglini, Gutiérrez, Genoud, Bordón, Bauzá, o Fayad, entre otros. Hoy es el tiempo de Cobos, Sanz, Carmona, Fernández Sagasti, Giménez, Vaquié, Del Caño; de ellos es la responsabilidad de meter mano en la provincia si nuestros dirigentes, con Paco Pérez a la cabeza, no tienen el piné suficiente para ser serios, responsables y pensar primero en Mendoza y después en su ego.

El rol del Gobernador
¿Qué pasa por estos tiempos que un gobernador hace conocer su pensamiento más por Twitter, que por reuniones del Ejecutivo con los principales popes de la oposición? Fácil sería reunir este lunes a los principales legisladores y funcionarios para terminar con este triste y lastimoso sainete; pero no, continúan hablando de campañas electorales y echándose la culpa unos a otros.
Cornejo, referente de la oposición, podría dar un gesto conciliador y reunirse con Pérez -quien vive acusándolo de cualquier problema que afecte al Gobierno-, y decirle: “Aquí estoy Gobernador. ¿Cuál es mi culpa, en qué quiere que lo ayude, por qué no dejamos de tener discusiones mediáticas, en estos momentos de crisis que vive el país, y nos ponemos los pantalones largos como lo necesitan los tiempos que vivimos?”
Parece que es mucho pedir que los dos máximos referentes provinciales se junten en el cuarto piso, pensando más en los mendocinos, que en quién da el brazo a torcer.
Ya que por lo visto no hay soluciones salariales en una creciente inflación, ¿es mucho pedir que este año termine, y empiece el nuevo en paz, y que de la Legislatura salgan soluciones, y no sólo estériles y vergonzosas peleas?
En definitiva, sólo se pide una cosa: madurez. Y es mucho pedir.

Los intendentes
Casi con seguridad, y salvo alguna rara excepción, los intendentes están pensando si desdoblan o no las elecciones departamentales de las provinciales y nacionales, claro que varía un poco si se trata de caciques oficialistas u opositores.
Algunos como Roberto Righi, de Lavalle, va por la perpetuación en el poder, otros buscan su primera reelección y muy pocos son los que tratan de ayudar aportando ideas, soluciones y hasta sus propios servicios de mediadores para conciliar posiciones en los temas más urticantes, y así poder terminar el año lo más ordenado posible, como para que la gente diga: “Por fin se ponen el traje de dirigentes de todos los mendocinos y se sacan la camiseta de sus partidos políticos”.

La bendita campaña
Tuvo que llegar la orden de un juez para terminar con una campaña anticipada -que sólo sirve para posicionar nombres y enchastrar paredes- muy lejos de las verdaderas necesidades de la gente que cada vez se muestra más harta de las invasivas operaciones electorales.
Como si fuera poco, hay más de una decena de candidatos por departamentos, lo que significa demasiados afiches, pancartas, folletos, sumado a las propagandas por Internet, un mundo de información que se contrapone con la angustia de los desconsolados mendocinos que sólo quieren un poco de respiro ante tantas adversidades.
La situación de la provincia es conocida por todos: la inseguridad se incrementa día a día, cada vez hay más protestas, los negocios del centro casi no venden, hay graves problemas en casi todos los hospitales, no hay plata suficiente para las Fiestas de fin de año y menos para las vacaciones. Pese a lo que viven a diario, muchos mendocinos sólo piden por favor, un poco de respeto a todos los que votaron.
Señores legisladores, la provincia es de todos, no sólo de la clase política. De una vez por todas, y aunque sea sólo para estas Fiestas, hagan que nos sintamos orgullosos de nuestros dirigentes. Seguramente, una tregua nos vendría bien a todos.

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