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septiembre 21, 2015 10:01 am

Un sueño reparador es fundamental para el organismo porque durante su desarrollo se produce un cuadro complejo de cambios metabólicos, de liberación de hormonas, reparación corporal y renovación cerebral. Estos procesos afectan la presión arterial, el nivel de azúcar en sangre, la inflamación, las hormonas del estrés y una gran cantidad de otros factores que pueden aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas.

Todos los días, el cuerpo necesita dormir para recargar pilas, para acomodarlo todo y ponerlo todo en calma. Es por ello que hacerlo de manera deficiente se vincula con factores de riesgo cardíaco, como la diabetes y la obesidad. Sin embargo, los expertos aseguran que tanto dormir demasiado como no dormir lo suficiente podría ser perjudicial para el corazón. Así, las personas sanas que tienen malos hábitos de sueño podrían estar en riesgo de presentar señales tempranas de enfermedades cardíacas. Lo mismo le sucedería a aquellas que aún con adecuadas horas de sueño no logran descansar.

Un estudio reciente sostiene que las personas que duermen demasiadas horas, muy pocas o que no consiguen un descanso de calidad, son más propensas a presentar endurecimiento de las arterias por depósitos de calcio en sus paredes. Él se desarrolla mucho antes de la aparición de ataque cardíaco y su presencia elevada en las arterias sirve para predecir la futura evolución de enfermedades cardíacas.

Según informan a los investigadores lo ideal sería dormir alrededor de siete horas para evitar complicaciones a nivel cardíaco, ya sea en personas con antecedentes que promuevan este tipo de enfermedades como en las que están sanas. Los hallazgos revelan que quienes dormían cinco horas, o menos, tenían 50 % más de calcio en las arterias que los que dormían siete horas al día, los que dormían nueve o más horas un 70 % más y los que tenían mala calidad de sueño un 20 % más de calcio.

Es decir, dormir de manera correcta debería formar parte del estilo de vida adecuado para el corazón, junto a la importancia de hacer ejercicio en forma regular y llevar una dieta saludable, a fin de reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas.

Dormir es uno de los grandes placeres de la vida, pero también una necesidad biológica muy importante para reparar las funciones corporales y esto depende de la edad. En este sentido, hay que tener en cuenta que si bien se aconseja a los adultos dormir entre siete y nueve horas diarias, los niños pequeños necesitan tener entre 12 y 15 horas de sueño mientras que los que están en edad escolar deben tener un descanso que no supere las 11 horas.

Es fundamental considerar que quienes duermen demasiado y quiebran los patrones normales de sueño, se arriesgan a otros peligros además de las enfermedades cardíacas.

1. Aumento de peso: los adultos que duermen demasiado en un periodo de 6 años tienden a tener un 25 % más de probabilidades de aumentar más de 5 kilos aunque se ajusten a una dieta y realicen ejercicios físicos en forma regular.

2. Riesgo de diabetes: quienes duermen más de lo necesario tienen el doble de posibilidad de desarrollar diabetes tipo 2 y perjudicar los niveles de glucosa en un periodo de seis años.

3. Riesgo a sufrir depresión: las personas que duermen más de nueve horas al día tienen un 49 % más de riesgo de presentar síntomas asociados a la depresión mientras que quienes descansan entre 7 a 9 horas tienen un 27 %.

4. Daño cerebral: las mujeres de edad avanzada que duermen demasiado (o muy poco) podrían padecer cambios negativos en su función cerebral en un período de seis años.

5. Podría dificultar el embarazo: la taza de embarazo sería más alta en mujeres que duermen entre de 7 a 8 horas y más bajas entre las que descansan de 9 a 11 horas.

6. Dolores de espalda: se relaciona con la posición que se adopta al dormir. Mientras más se duerme, más riesgo de adoptar posiciones corporales que tensionan los músculos y  llevan a tener intensos dolores de espalda.

7. Dolores de cabeza: así como la falta de sueño puede provocar problemas a nivel de conexión neuronal, su exceso puede causar efectos adversos a nivel cerebral que conlleven fuertes dolores de cabeza.

8. Alzheimer prematuro: cuando se duerme demasiado el cerebro es más propenso a envejecer en forma prematura, lo que causa enfermedades degenerativas como el Alzheimer.

9. Muerte prematura: los riesgos de morir a temprana edad aumentan de manera considerable en personas con régimen de sueño superior a las 8 o 9 horas por día.

Entonces, nada mejor que dormir las horas correctas y de la mejor manera posible. Para lograrlo se aconseja reducir la cantidad de luces de la sala de estar o dormitorio a medida que se acerque el momento de acostarse e ir a la cama a la misma hora todos los días. También es importante evitar la exposición a los medios de comunicación electrónicos al momento de ir a dormir y las bebidas que contengan cafeína después de las comidas.

Por Belén López Grillo – Diario El Ciudadano on line

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