supermercado

julio 27, 2016 8:00 pm

Supermercados de la provincia pagan hoy las consecuencias por haber abusado tanto del consumidor: los pasillos entre góndolas reflejan un notable vacío producto del éxodo de clientes hacia el mercado mayorista.

Organizados como grupos familiares, vecinales y/o cooperativas, esta renovada clase de compradores inteligentes, no tienen problemas en ahorrar pagando en grandes cantidades  y así hacerle frente a la crisis inflacionaria  y al constante aumento de la canasta básica.

“Lleve tres pague dos”, “ofertas  al por mayor” y “productos siameses” son algunas de las propuestas a través de las cuales estos comercios enamoran a las clases media y media baja.

Por otra parte, aún cuando el Gobierno le puso un tope al precio del aceite y asegura que no debería aumentar más del 6%, los productores dicen que para fin de año el litro podría alcanzar los $90

La difícil situación inflacionaria no solo continúa durante el segundo semestre del año, sino también parece endurecerse.

Las denuncias por abuso en supermercados siguen siendo muy frecuentes y es por eso que una buena parte de la clientela, hasta hace poco estable, ahora compra en el comercio mayorista.

Tanto jefes de familia como encargados de compra, expertos en ahorro y consumo y derechos del consumidor, recomiendan comprar alimentos y productos de limpieza en lugares como Diarco, Oscar David, Makro, Tadicor, Rubén Apiolazza, Maxiconsumo, Jaguar, Buj Hnos o Blow Max, entre otros.

Lo cierto es que por estos días la mayoría de los mendocinos que buscan ahorrar para llegar a fin de mes –ocho de cada diez–, recurren a comercios en los que se puede adquirir más mercadería a menor costo, para de esta forma cuidar el bolsillo ante tanto abuso.

Canasta alta pero estable

El Instituto de Políticas Públicas (IPP) y el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI) presentaron resultados correspondientes al último índice barrial de precios, correspondientes al mes pasado.

El informe revela que para no ser pobre, en junio una familia tipo requirió de $9.214, y que la Canasta Básica Alimentaria (CB) cerró con el mismo porcentaje que en mayo (1,9%), aunque lo cierto también es que, al contrastar datos locales con los de otras regiones, la canasta básica se mantiene alta en nuestra provincia.

Puntualmente, el informe señala: “En lo que respecta al primer semestre tenemos un aumento acumulado del 14%, un interanual de 41% de incremento. Así, la CB quedó en un total de  $5,295”.

Ante estos datos preocupantes, se comprende que las familias de la región hagan economía en función de que son muy pocos los mendocinos –dos de cada diez– dentro de la población activa que llegan a cobrar un sueldo superior a $12.000, más si se tiene en cuenta que hay muchos estatales que no llegan siquiera a cobrar la mitad de lo que necesita su familia. “Para ahorrar, aunque sea en algunos productos como arroz, fideos, quesos, harina y azúcar, compro en grandes cantidades con la idea de tirar dos meses más o menos.

De esa forma puedo ahorrar bastante, un 30% aproximadamente que comprando en supermercados. Yo tengo cuatro hijos y no tengo otro trabajo. Mi marido trabaja todo el santo día y con eso apenas nos alcanza para comer”, comentó Gabriela Gómez a El Ciudadano.

Dejá tu opinión

comentarios