instituto-a-provolo

noviembre 28, 2016 11:11 am

Una mujer acusó a dos sacerdotes de haber abusado de al menos doce niños sordos e hipoacúsicos de un instituto de Luján de Cuyo. Según la Justicia mendocina, esta investigación surgió hace unas dos semanas, a partir del testimonio de la testigo, quien radicó la denuncia directamente en la Legislatura provincial.

Alejandro Gullé, procurador de la Corte, expresó que “hablamos de varios casos de abusos, abusos con acceso carnal. Esto es indignante, estoy realmente aterrorizado”.

Los acusados, hasta el momento, son tres: Nicolás Corradi (82 años, cura), Horacio Corbacho (55 años, sacerdote), y un empleado que aparentemente habría sido interno del sitio. Estas tres personas se encuentran por ahora en la Fiscalía 11° de Carrodilla.

Desde el momento en que empezó la investigación, las denuncias no paran de llegar. Quien primero tuvo contacto con el drama vivido por los niños fue la senadora radical Daniela García. “Comenzamos a trabajar apenas recibimos la denuncia de esta mujer. Ella dice que hace al menos 6 años que vienen ocurriendo estos abusos, y entre los testimonios hay denuncias de testigos y abusados”.

Sin embargo, hay algo que el mismo Gullé sostiene: indicó que hay una denuncia en la Justicia que ya tendría varios años, y ahora se va a investigar por qué no se le dio curso a dicha ponencia. “En el caso de uno de ellos, hay antecedentes en Italia, y esto hizo que lo trasladaran a Argentina”. Falta ahora corroborar estos datos con la Justicia italiana.

Historia del Instituto

El Instituto Antonio Próvolo está ubicado en Boedo 385, en Carrodilla. Es un colegio dedicado a la escolaridad primaria, la atención temprana y la integración de niños sordos e hipoacúsicos. Tiene la modalidad de recibir niños todos los días, como una escuela normal, y también la posibilidad de que muchos de ellos se queden durante la semana.

Durante los fines de semana, el instituto funciona como casa de retiro espriritual.

La palabra del Arzobispado mendocino

Durante el domingo, el Arzobispado de Mendoza, en un caso único, demostró estar del lado de la Justicia y de las víctimas. En un comunicado oficial, la iglesia expresó que “se brindará toda la cooperación que corresponda a las autoridades judiciales para el pronto esclarecimiento de los hechos denunciados”.

Cabe recordar que las denuncias (hasta el momento se habla de 25)  se reciben en la misma oficina del fiscal Fabricio Sidoti, quien tuvo a su cargo el caso de Ayelén Arroyo.

 

Dejá tu opinión

comentarios