crisMauri

abril 10, 2016 9:34 am

En un análisis de la situación del presidente Mauricio Macri sobre si le conviene que Cristina Kirchner vaya a la cárcel o siga en libertad, el periodista Fabian Doman escribió este domingo en Infobae.com que “la sorpresiva imputación de la ex Presidenta y su inminente comparencia judicial pone en una encrucijada a un Gobierno obligado a buscar consensos en un Congreso dividido”. Por otro lado, en el artículo el periodista se refiere al paso al costado de Angelici y el impacto de los Panamá Papers en la vida política del país.

La Casa Rosada no imaginó nunca este presente para la segunda semana de abril. Tras la espectacular victoria en el Congreso con las dos leyes para acordar con los holdouts, la visita de Barack Obama y la rápida y profunda depreciación del kirchnerismo, las consecuencias del accionar judicial sobre la corrupción del anterior gobierno serian razonables y sazonarían el buen presente”, escribe Doman.

“Al momento de escribirse esta nota, la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner es imputada por el fiscal Guillermo Marijuan para que se la investigue por el presunto delito de lavado de dinero en el marco de la causa de la “Ruta del Dinero K”, que tenía hasta ahora a Lázaro Baez como el actor protagónico y a Leonardo Fariña en el papel del primer arrepentido importante de la historia argentina.

“Es en esta causa y en la del Hotesur que tramita Claudio Bonadío donde el cristinismo paladar negro esperaba las peores noticias. Ni siquiera imaginaba que iba a existir una causa judicial investigando las consecuencias de la pérdida económica -70.000 millones de pesos- que le provocó al Estado la implementación de la bicicleta del “dólar futuro”, última medida importante del Banco Central de Alejandro Vanoli y Axel Kicillof.

“Pero ahora resulta que la primera bala importante que podría dañar a CFK vendría de este expediente. Dicen en Tribunales que ya está redactado el procesamiento de Bonadío para CFK en la causa del dólar futuro. El delito por el que Vanoli fue indagado esta semana es “asociación ilícita”. Difícil de probar para la Justicia, sin embargo esa calificación permite procesamientos y detenciones a gusto del consumidor. Según creen los kirchneristas, CFK no sería detenida esta semana cuando declare ante Bonadío sino cuando se cumplan los plazos procesales de esta causa en dos semanas, como la cabeza organizadora de la asociación ilícita junto a Kicillof. Serian “los jefes” que dieron la orden a los actores menores, Vanoli y directores del BCRA, que implementaron la medida.

El papel de Carrió

“Dentro de la confusión y la perplejidad con la que Casa Rosada observa el “mani pulite” en versión argentina, siguen pasando cosas. Lo que más molesta al macrismo es observar cómo desde hace semanas, Elisa Carrió más los ahora despiertos jueces y fiscales federales, vienen marcando la agenda política del país. Los hechos hablan por sí solos, pero en especial el fastidio es evidente, cuando el periodista señala que Carrió criticó al ex jefe de la Policía Federal y este dejó el cargo días después –aunque en el Gobierno juran y perjuran que una cosa no tiene que ver con la otra- y que Daniel Angelici, el poderoso amigo y asesor todoterreno del Presidente en Boca y en Tribunales, ahora daría un paso al costado, al menos en público. Dicen que después de una cumbre que tuvo lugar el jueves, se resolvió que de ahora en más la cara visible de la operatoria judicial amarilla sea el ministro de Justicia, Germán Garavano. Casi una obviedad para el gran público.

“La necesidad y la crisis moral en la que dejó el kirchnerismo al país hicieron que PRO mutara su discurso al de Cambiemos y lo que parece sinónimos dejaron de serlo. Arrastrado por la ola de cambio de un sector de la sociedad asqueado –con justa razón- por la corrupción K, el macrismo dejó que sus aliados y dirigentes importantes – Carrió y sus versiones PRO, Patricia Bullrich y Laura Alonso- fueran imponiendo un discurso de revolución ética, que no le queda mal, pero que nunca lo imaginó como propio y menos provocador de un “mani pulite”.

“Federico Pinedo, el denunciante original de la causa del dólar futuro, dijo al pasar, el jueves, que él no había incluido a Cristina en la acusación. La definición de Pinedo no es menor. El macrismo sabe perfectamente que una decisión judicial que lleve a la cárcel a la ex presidente por esta causa podría generar una reacción política parlamentaria en el peronismo que congele por un tiempo tanto la Cámara de Diputados como la de Senadores.

“¿Significa esto que la Casa Rosada hará algo para que Bonadío no encarcele eventualmente a Cristina? No. Absolutamente no. ¿Significa esto que hará lo contrario? Tampoco.
El macrismo explica una y otra vez que así como no se presionó a ningún juez para que en menos de 72 horas Ricardo Jaime y Lázaro Baez terminen presos, tampoco hará nada para hacer zafar de una investigación nadie, incluido el propio Presidente. El kirchnerismo no cree en esta declaración de principios de los macristas y dice que solo es una puesta en escena”. Fuente: Infobae.com

Dejá tu opinión

comentarios