Woman examining her breast isolated on white

octubre 21, 2014 7:26 am

Octubre, en todo el mundo, es el mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, la primera causa de muerte por tumores en mujeres. Durante este periodo se exaltan campañas que buscan concientizar a la población para lograr la detección precoz y con ella, mejorar el pronóstico y la supervivencia; lo que implica también aumentar la atención y los apoyos que se prestan al tratamiento y a los cuidados paliativos.

En nuestra provincia, el Programa de Prevención y Detección Precoz del Cáncer de Cuello Uterino y Mama; y la Casa de la Salud de la Mujer, trabajan en la detección oportuna del cáncer ginecomamario y la capacitación del equipo de salud, entre otras actividades referidas a prestar mejor servicio a quienes padezcan la enfermedad. En este marco, el sábado se entregaron turnos para mamografías en espacios abiertos de la Ciudad, las que también se realizarán en distintos puntos de la provincia. Para mayor información sobre la posibilidad de adquirir un turno, toda mujer mayor de 45 años y sin cobertura social pude llamar al teléfono de la Casa de la Salud de la Mujer, 4203324 o al 4251622, de lunes a viernes entre las 8 y las 15hs.

En este sentido también la OSEP presta, este mes, servicio de mamografías sin costo a mujeres mayores de 40 años; y de densitometrías de muñeca a mayores de 50 años. Miércoles y viernes de esta semana, de 9 a 17hs, se realizan en la Subdelegación de OSEP que se ubica en Emilio Civit 283 y en la delegación Las Catitas, donde se localizará el mamógrafo móvil. La intención es utilizarlo para acercar el servicio a afiliadas que por vivir en zonas alejadas les es difícil acceder a él. El vehículo recorre las distintas comunas y entrega 20 turnos por día.

Por otro lado, también durante estos 30 días, se dictan cursos a personal médico y agentes sanitarios para capacitarlos en la detección temprana del cáncer de mama; los que se desarrollan en conjunto con el Instituto Nacional del Cáncer en el Este, Valle de Uco y Sur de la provincia. Además, continúa la campaña “El cáncer es un tema de todos” para difundir medidas de prevención de la enfermedad y promocionar un operativo de control de mujeres sanas. Este programa incluye un seguimiento de la paciente para acompañarla e ingresarla a espacios de contención local que se relacionan a la problemática, ya sean grupos terapéuticos o de apoyo.

Respecto a los resultados de los estudios, llegan a manos de la paciente con indicación de la fecha en la que tiene que repetirlos o en caso de habérsele detectado algún signo de la patología y de necesitar derivación, se informa a qué hospital dirigirse según la complejidad de la cirugía.

¿Qué es el Cáncer de Mama?

Es una enfermedad que se origina por la multiplicación anormal de las células de la mama que forman un tumor maligno. Existen dos tipos principales: el más común es el carcinoma ductal que comienza en los conductos que llevan leche desde la mama hasta el pezón. El otro es el carcinoma lobulillar que se origina en una parte de la mama llamada lobulillos, los que producen leche. Aunque en muy raras ocasiones,  este tipo de cáncer puede empezar en otras áreas.

Esta enfermedad afecta en mayor medida a mujeres entre 45 y 70 años y aunque se desconoce cuáles son sus causas, se reconocen algunos factores de riesgo, fundamentales a tener en cuenta ya que en el transcurso de la vida, a una de cada ocho mujeres se le diagnosticará la enfermedad:

  • Edad y sexo: el riesgo aumenta a medida que la mujer envejece, la mayoría de los casos se dan en aquellas que tienen más de 50 años. Los hombres también pueden padecerlo pero tienen 100 veces menos probabilidades que una mujer; su riesgo es del 1 %.
  • Antecedentes personales de cáncer de mama o de enfermedad benigna (no cancerosa) de mama.
  • Antecedentes familiares de cáncer de mama: el cáncer hereditario representa alrededor del 5 al 10 % de todos los casos. Algunos genes mutados que se relacionan con este tipo de cáncer son más comunes en ciertos tipos étnicos, las mujeres blancas son más propensas que las negras. También predispone un diagnóstico anterior de cáncer uterino, ovárico o de colon.
  • Genes: los defectos en genes más comunes se encuentran en los BRCA1 y BRCA2. Estos genes suelen producir proteínas que protegen del cáncer. Si uno de los padres le transmite un gen defectuoso, la persona tendrá mayor riesgo de presentar cáncer de mama. Una mujer que posea uno de estos defectos tiene hasta un 80% de probabilidades de padecerlo.
  • Ciclo menstrual: quienes comienzan su ciclo antes de los 12 años, o llegan a la menopausia después de los 55.
  • Parto: la mujer que no tiene hijos o los tiene después de los 30 años; por el contrario, lo reduce el hecho de tener más de un hijo o de tenerlos a temprana edad.
  • Sobrepeso,  sedentarismo, tabaquismo,  consumo de alcohol en proporciones mayores a las recomendadas.

•DES: Las mujeres que tomaron dietilestilbestrol (DES) para evitar abortos corren mayor riesgo de sufrirlo después de los 40 años.

  • Hormonoterapia: recibir estrógenos y progesterona durante años aumenta el riesgo.
  • Obesidad: si bien no puede establecerse una relación directa, algunos expertos sostienen que las mujeres con obesidad producen más estrógenos, lo que estimularía la aparición de este cáncer.
  • Radiación: Si se recibe radioterapia de niño o joven  para tratar un cáncer del área del tórax, existe un alto riesgo de padecer cáncer de mama.

Cabe destacar que los implantes mamarios, el uso de antitranspirantes y el uso de sostenes con varillas no aumentan el riesgo de cáncer de mama. Tampoco existe prueba de un vínculo directo entre este cáncer y los pesticidas.

Es muy importante reconocer los síntomas de esta enfermedad porque su diagnóstico precoz ayuda a salvar la vida. No obstante, muchas veces ellos no aparecen hasta que la enfermedad avanza, por eso es preciso realizar exámenes regulares de las mamas. A medida que el cáncer crece, lo síntomas pueden incluir: tumor mamario o  tumoración dura en la axila, que tiene bordes irregulares y que por lo general, no duele; cambio en el tamaño, forma o textura de las mamas o el pezón, por ejemplo: enrojecimiento, agujeros o fruncimiento que luce como cáscara de naranja;  líquido del pezón, que puede ser sanguinolento, de claro a amarillento o verdoso, y lucir como pus. En los hombres, los síntomas de cáncer de mama abarcan tumoración mamaria, así como dolor y sensibilidad en las mamas. Cuando el cáncer avanza, se puede padecer dolor óseo, dolor o molestia en las mamas, úlceras cutáneas, hinchazón de los ganglios linfáticos en la axila próxima a la mama con cáncer y pérdida de peso.

Existen varias pruebas y exámenes para diagnosticar y vigilar a los pacientes que lo padecen, entre ellas: mamografías, ecografías, resonancia magnética, tomografías y biopsia. Ellos ayudan a reconocer la fase en la que se encuentra, las que van de 0 a IV. Cuánto más alto el número del estadio más avanzada está la enfermedad. Conocer en qué momento del desarrollo se encuentra es fundamental para aplicar el tratamiento adecuado, el que puede incluir terapia dirigida con fármacos, quimioterapia, radioterapia y/o cirugía. A su vez, el tratamiento puede ser local o sistémico: el primero es efectivo cuando el cáncer no se disemina fuera de la mama ya que abarca sólo el área de la enfermedad, por ejemplo, la radioterapia y la cirugía; el segundo afecta a todo el cuerpo, la quimioterapia es su ejemplo más conocido. Por lo general, las mujeres con esta enfermedad reciben una combinación de ellos y algunas toman medicamentos por mucho tiempo. Sin embargo, todas deben hacerse exámenes de sangre, mamografías y otros exámenes después de ser tratadas.

En la actualidad, los tratamientos ayudan a vivir por más tiempo pero incluso con su aplicación, el cáncer puede diseminarse a otras partes del cuerpo o retornar aun cuando la mama es extirpada; esto es porque en ciertos casos se desarrolla un nuevo cáncer distinto del original. La recuperación depende de muchos factores, pero en esencia, cuánto más avanzado esté el cáncer menos alentador es el desenlace. El tiempo es un factor clave, por eso se insiste con la mamografía, los cánceres precoces tienen buenas probabilidades de curarse. Si bien los factores de riesgo que incluyen genética y herencia no pueden controlarse, hay cambios en el estilo de vida que reducen la probabilidad de sufrir cáncer de mama: consumir alimentos saludables, mantener un peso adecuado, reducir el consumo de alcohol a un trago por día o evitarlo en su totalidad, reducir la ingesta de grasa y realizar actividad física.

Ninguno de estos datos es menor ya que este cáncer es la primera causa de muerte por tumores en mujeres. En nuestro país 5.400 de ellas mueren cada año, periodo en el que se estima serán diagnosticados 18 mil nuevos casos. Argentina, luego de Uruguay, es el país de América con la tasa de mortalidad más alta por cáncer de mama, mientras que Bolivia, Ecuador y México tienen las tasas más bajas.  Las mujeres entre los 50 y los 80 o más años son las que más riesgos de morir tienen por su causa. Este cáncer es el de mayor incidencia en mujeres, 74 por cada 100 mil lo padecen. Más del 75 % de las féminas que se diagnostican no tienen ningún antecedente familiar de la enfermedad. En este sentido, es que el Ministerio de Salud informa que su meta para este año es realizar 14.550 mamografías y 31.000 Papanicolau (PAP), sensibilizar a la comunidad y promocionar el cuidado de la salud de la mujer.

En síntesis, para el cáncer de mama la detección temprana es fundamental, ya que los tumores de menos de un centímetro tienen hasta el 90 % de probabilidades de curación. Por ello es de primera necesidad acudir a los controles y aprovechar esta oportunidad para realizarse una mamografía gratuita. Recordar que el tiempo es vida es la premisa con la que toda mujer debe convivir para prevenir o detectar esta enfermedad

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