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octubre 24, 2014 8:47 am

También se realiza en Mendoza la Maratón Internacional de Donación de Sangre, con el objetivo de concientizar sobre esta acción voluntaria. Bajo el lema “Diez minutos para salvar una vida” se busca difundir en la comunidad la importancia que tiene la donación voluntaria de sangre para salvar vidas. La actividad comenzó el martes en el Centro Regional de Hemoterapia, donde hubo 60 donantes, y también en Plaza Independencia.

La cuarta Maratón Internacional de Sangre continuará hasta el 28 de este mes en concordancia con otros 23 países. En Mendoza la realiza el Ministerio de Salud a través del Centro Regional de Hemoterapia y la ONG Embajada Mundial Activistas por la Paz, con el objetivo de recolectar sangre y promocionar su donación voluntaria. Esta actividad se suma a otras que realiza la provincia en diferentes lugares, entre otros, universidades, oficinas y espacios públicos.

La intención es acercar la donación a la gente, además de esperar que ella acuda por iniciativa propia a los centros específicos. Esta acción solidaria es fundamental si se tiene en cuenta que según la Organización Mundial de la Salud, una sola unidad de sangre donada puede salvar hasta tres vidas. Cada año se reciben 107 millones de donaciones de sangre en todo el mundo y alrededor de la mitad de ellas corresponden a países de ingresos altos, donde sólo se encuentra un 15 % de la población mundial; aquí por lo general se las utiliza en transfusiones relacionadas a cirugías cardíacas o de trasplante y tratamiento de traumatismos graves y contra el cáncer.

En contraposición, muchos de los pacientes que necesitan transfusiones en países en desarrollo no acceden a tiempo a sangre segura; el hecho es complejo si además se tiene en cuenta que en estos países las transfusiones suelen utilizarse para complicaciones del embarazo y anemia infantil grave.

La donación voluntaria y no remunerada es primordial para que exista un suministro suficiente de sangre segura. Los donantes voluntarios regulares representan la fuente más segura de provisión porque hay menos casos de infecciones transmitidas por sangre entre ellos que entre las personas que donan a familiares en caso de emergencia o las que lo hacen a cambio de dinero.

Por ello, el suministro suficiente de sangre segura mediante sistemas nacionales de transfusión bien organizados debería ser parte de la política de atención de cada país. Esto tiene vital importancia si se considera que decenas de pacientes salvan su vida o recuperan su salud gracias a la transfusión de componentes sanguíneos que sólo se obtienen de la donación voluntaria, pues no existe ningún producto capaz de sustituir en forma completa a la sangre humana.

Se remite a la solidaridad de las personas porque cualquiera puede constituirse como donante voluntario con sólo cumplir algunos requisitos: tener entre 18 y 65 años, pesar más de 50 Kg, gozar de buena salud, no haber padecido enfermedades de transmisión sanguínea como hepatitis B y C, Chagas, HIV y sífilis, entre otras; ni haber tenido relaciones sexuales con parejas ocasionales o que resulten riesgosas para contraer alguna de esas enfermedades. Por otro lado, es preciso no consumir drogas ilegales ni haberse realizado en lo reciente, tatuajes, perforaciones o escarificaciones cutáneas.

Antes de concurrir a donar hay que ajustarse a algunas recomendaciones: no es necesario ayunar, se aconseja ingerir en forma previa alguna bebida como mate, té, café, jugo azucarado o gaseosa pero no lácteos ni grasas; asistir con prendas cómodas que se arremanguen con facilidad; llevar el DNI y descansar bien la noche anterior.

Ser donante voluntario es un acto enorme que salva vidas y que no implica ningún riesgo, pues el material que se usa para la extracción es estéril y descartable. Además es una actividad sencilla que se efectúa tanto en el Centro Regional de Hemoterapia como en Colectas Externas, donde un equipo profesional atiende al donante en primera instancia para realizarle una entrevista médica que determine si está o no en condiciones de serlo; y todo dato recopilado en ella se guarda bajo secreto profesional. Luego se evalúan ciertos parámetros clínicos como la hemoglobina, la tensión arterial, el pulso, el peso y la temperatura corporal.

Este proceso de selección pre-donación se efectúa para determinar que la donación no perjudique al donante ni al receptor. Es el proceso que garantiza la utilización de sangre segura. Después de estos exámenes se procede a la extracción por parte del personal técnico y de acuerdo a estrictas normas de calidad, higiene y confort. Se extraen 450 ml (+/- ml) y luego se otorga un refrigerio. El proceso dura entre 20 y 30 minutos. Cada unidad que se obtiene de la donación se estudia para detectar infecciones transmisibles por transfusión como las descriptas con anterioridad y de ella se obtienen distintos hemocomponentes: glóbulos rojos y plaquetas y plasma, los que se utilizan según la patología de cada paciente.

Eso es todo para el donante y significa todo para quien recibe su voluntaria donación. Quien precise mayor información puede dirigirse al Centro Regional de Hemoterapia ubicado en Montecaseros 1028 de Ciudad, o llamar al 4204467 de lunes a viernes de 8 a 16, y sábados de 8 a 13.

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