guaymallen - foto 1

agosto 25, 2014 12:01 am

Luego que un concejal del FIT denunciara que los ediles de Guaymallén se subieron las dietas a $40 mil, el intendente Luis Lobos y el bloque radical coincidieron en rever el aumento. Fueron claros al explicar que ningún concejal se fijó ningún aumento y nadie votó este incremento, sino que por un viejo decreto –el 7812/12–  los sueldos de los funcionarios reciben un incremento de manera automática junto con el aumento de paritarias de los trabajadores municipales.

Por eso, Lobos aclaró: “No es lo mismo el porcentaje de aumento sobre el sueldo de un trabajador que sobre el de un funcionario. De esta forma decidimos no aplicar la suba del 40% y el lunes (por hoy) se analizará en el Concejo esta ordenanza para derogarla o modificarla”. En los mismos términos el concejal Jonathan Moyano, a cargo de la presidencia del bloque de la UCR, también aseguró que los fundamentos  de esa vieja ordenanza iban a ser revisados.

La idea del bloque, en consonancia con la opinión del comité departamental y provincial de la UCR, es que los concejales no sean beneficiarios de tal aumento, por lo que hoy, cuando sesione el Concejo Deliberante, el incremento del 40% para los concejales quedaría cancelado, dando fin a interminables críticas.

En los corrillos políticos de la Municipalidad aseguran que “el concejal denunciante, Federico Telera (del FIT), habría sabido de antemano que esto iba a pasar y se hizo el distraído, pero cuando fue castigado por su propio partido revió la decisión”.

Para colmo de males, con este presunto aumento Telera habría quedado en la mira del abogado de su ex mujer, ya que “estaría  siendo protagonista de un juicio por alimentos, promovido por la madre de sus hijos. Dicen que el abogado querellante iría por el monto total de su dieta, mientras Telera cobra ocho mil pesos y resto se lo da al partido”.

En todo este sainete queda claro que el intendente Lobos actúa con reflejos propios de Nicolino Loche. La semana pasada tuvo que pedir disculpas por los empleados municipales debido a que por error borraron el mural en homenaje a desaparecidos ubicado bajo el puente del Acceso Este y Cañadita Alegre. La obra será nuevamente pintada en el mismo lugar, y además se harán murales del  mismo tenor en cada uno de los distritos del departamento.

Ahora, nuevamente, y en un tema tan sensible como los aumentos de concejales,  tuvo que poner la cara y salir a fijar su posición, lo que lo pone del lado de los políticos que no se esconden cuando las papas queman.

Unidos para afuera

Es la señal que quiso dar el justicialismo el sábado pasado en la sede del Tiro Federal de San Rafael, cuando por primera y única vez, según dicen, los congresales tuvieron más peso que los ochenta mil afiliados al movimiento. Para que eso ocurriera tuvieron que modificar su carta orgánica y permitir esta forma de votación atípica, lo que habla a las claras que en el oficialismo hacen todos los esfuerzos necesarios para tratar de ocultar una interna despiadada, que por ahora aparece solapada, y que postergó varios meses la renovación de la cúpula partidaria.

El justicialismo tiene dos frentes bien definidos de acción: el primero, y más difícil de solucionar, es la grave interna que atraviesa. Cada sector tiene uno o más candidatos a gobernador, así es que mientras los azules postulan a Adolfo Bermejo y Jorge Tanús, la Corriente Peronista se juega por Rubén Miranda y Luis Lobos y los sureños se juegan con Omar Félix, en el cuarto piso de la Casa de Gobierno, el circulo más íntimo de Paco Pérez pone todas sus fichas en el díscolo Matías Roby y en Marcelo Costa. Demasiados intereses en conflicto como para tratar de vender este congreso como el de la unidad.

En los papeles, el conductor será Paco Pérez, seguido de Carlos Ciurca, y los intendentes  Alejandro Bermejo, Emir Félix y la diputada Anabel Fernández Sagasti por el ultra kirchnerismo. En la práctica el jefe dominante, y con un movimiento mayoritario, es el vicegobernador, quien seguramente será en el futuro el encargado de bendecir al próximo candidato a gobernador del justicialismo.

El segundo frente abierto, y con miras al 2015, es el que tienen con la UCR, que a priori aparece con grandes posibilidades de arrebatarle el poder, siempre y cuando Julio Cobos aparezca en alguna lista de candidatos.

Será por eso que apenas asumió Pérez, salió a fustigar a los de la vereda de enfrente: “La oposición va tras espejitos de colores, de una figura y prestan atención especialmente a cómo mide en las encuestas; van detrás de una alianza y ya sabemos cómo nos fue en el 2011. Este congreso es el respeto a los más de ochenta mil afiliados al PJ, el partido más importante de la provincia. Seguramente hay intereses particulares, pero todos confluyen en un proyecto colectivo”.

Sin dudas, y en apariencia, este poco más de un año de gestión será para el Gobernador por demás difícil, ya que tendrá que transitar con un gobierno pensando más en el próximo candidato a quedarse con su cargo, sin obras publicas importantes, administrando pobreza y sin poder partidario, a la  vez que Carlos Ciurca se afianza como gran operador y conductor del justicialismo.

Dejá tu opinión

comentarios